The Peninsula Paris: un mito renovado

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Restaurante con estrella Michelin L'Oiseau Blanc con vistas a la Torre Eiffel
© The Peninsula Paris - El restaurante con estrella Michelin L'Oiseau Blanc, en el hotel The Peninsula Paris.

Tiempo de lectura: 0 minPublicado el 27 octubre 2018, actualizado el 14 octubre 2026

Antiguo hotel Majestic, inaugurado en 1908, The Peninsula Paris atesora más de un siglo de historia a pocos pasos del Arco del Triunfo. Entre sus ilustres huéspedes se encuentra el compositor George Gershwin, quien compuso allí su famoso poema sinfónico Un americano en París. Tras su majestuosa fachada restaurada de la Belle Époque, este hotel Palace fusiona hoy el legado histórico parisino con el arte contemporáneo y sutiles influencias asiáticas.

Bajo las lámparas de araña, el arte contemporáneo

Vestíbulo del The Peninsula Paris
© The Peninsula Paris - Vestíbulo del hotel The Peninsula Paris.

Desde el primer momento, el vestíbulo de la entrada principal del Peninsula Paris marca la pauta. La cascada de 800 hojas de cristal de la lámpara de araña realza con elegancia etérea la monumentalidad del espacio, entre suelos de mármol y techos altos. Hoy, el patrimonio y la creación contemporánea conviven en los espacios comunes del Palace, desde Moon River, de Xavier Corberó, hasta The World Belongs to Me, de Ben Jakober y Yannick Vu. Más recientemente, una selección concebida en colaboración con Opera Gallery, galería internacional de arte moderno y contemporáneo, ha incorporado al hotel obras de Niki de Saint Phalle, Manolo Valdés, Feng Xiao-Min y Kim Hee-Kyung.

Suites y vistas excepcionales de París

Suite Katara en el hotel The Peninsula Paris
© Will Pryce - Suite Katara en el hotel The Peninsula Paris.

The Peninsula Paris cuenta con 200 habitaciones, de las cuales 93 son suites, que combinan tonos gris perla y crema, obras de arte y tecnologías discretamente integradas. Tres de las suites son excepcionales. La Suite Peninsula prolonga el universo artístico del Palace con su espectacular salón triple, que incluye chimenea, piano de cola y obras de arte contemporáneo. La Suite Historique retoma el espíritu de la Belle Époque del edificio a través de su parqué en espiga, molduras, lámparas de cristal y molduras realzadas con pan de oro. En la última planta, la Suite Katara integra París en el decorado: su balcón de 90 m² y su jardín privado de 260 m² en la azotea ofrecen unas vistas panorámicas espectaculares de la Torre Eiffel y los monumentos de la capital.

El brunch, al estilo cantonés

Brunch del restaurante Lili, del hotel The Peninsula Paris
© Arbes - Brunch en el restaurante Lili, del hotel The Peninsula Paris.

En el restaurante LiLi, la decoración inspirada en las óperas chinas sirve de telón de fondo a una cocina refinada, que se nutre de la gastronomía cantonesa y las especialidades de Hong Kong. Cada sábado a partir del mediodía, el restaurante recrea este universo en torno a un generoso brunch, concebido al estilo de las grandes comidas familiares. Dim sum preparado al momento, el pato laqueado trinchado siguiendo los gestos tradicionales, una barra de té y los sonidos de un instrumento tradicional chino marcan el ritmo de la experiencia. Al frente, los chefs Tak Lau Yuen y David Bizet logran que la tradición cantonesa y el saber hacer francés entablen un fructífero diálogo.

Relajación en el spa, yoga bajo la cúpula

Piscina del spa del hotel The Peninsula Paris
© Arbes - Piscina del spa del hotel The Peninsula Paris.

Con sus 1.800 m², el spa del Peninsula es, sencillamente, ¡el spa de hotel más grande de París! Decorado íntegramente con granito y mármol noble, cuenta con seis cabinas individuales y dos suites privadas para los tratamientos. La piscina cubierta de 20 metros, flanqueada por dos jacuzzis, invita a la relajación, mientras que la sauna y el hammam prolongan este momento de descanso. Los sábados por la mañana, también es posible salir del spa para disfrutar de una sesión de yoga Vinyasa, seguida de quince minutos de meditación, bajo la cúpula de La Rotonde en invierno o en la azotea en verano, con vistas a la Torre Eiffel.

La hora del té bajo el techo acristalado

La hora del té en el restaurante Le Lobby
© The Peninsula Paris - La hora del té en el restaurante Le Lobby.

En 1922, el entonces hotel Majestic acogió una cena que pasó a la historia donde reunió a Igor Stravinsky, Serguéi Diáguilev, Pablo Picasso, Marcel Proust y James Joyce: la flor y nata del arte de la época. Un siglo más tarde, Le Lobby perpetúa a su manera esta tradición de las grandes citas parisinas. Bajo su majestuosa cubierta acristalada, en un espacio restaurado por maestros artesanos franceses, la hora del té es toda una institución desde 1928. Cada tarde, la jefa de repostería Anne Coruble ofrece su propia interpretación, con una selección de bocados salados y creaciones dulces, como la roseta de mango, cilantro y arroz glutinoso con coco o la tarta soufflé de melocotón blanco y almendra tostada.

La hora dorada sobre los tejados

Rooftop «L'Heure Dorée» del hotel The Peninsula Paris
© Julie Limont / The Peninsula Paris - Rooftop «L'Heure Dorée» del hotel The Peninsula Paris.

Cuando el sol se pone en París, el rooftop L’Heure Dorée se convierte en uno de los miradores más bonitos del Palace. Frente a la Torre Eiffel y a la basílica del Sacré-Cœur de Montmartre, se contempla cómo los últimos rayos de sol bañan las fachadas haussmannianas antes de que la ciudad encienda sus luces. Al atardecer, el chef David Bizet propone platos para compartir, acompañados de las creaciones dulces de Anne Coruble y una carta de cócteles. Una forma espectacular de comenzar la velada sobre los tejados de París.

Cena bajo el cielo de París

Restaurante en la azotea del hotel The Peninsula Paris
© Raphael Metivet - Cena en el restaurante con estrella Michelin L'Oiseau Blanc, en la azotea del hotel The Peninsula Paris.

También con un toque aéreo, L’Oiseau Blanc, galardonado con dos estrellas Michelin, rinde homenaje al biplano que desapareció durante el intento de Charles Nungesser y François Coli de cruzar el Atlántico Norte sin escalas. Su impresionante réplica parece seguir volando hacia la Torre Eiffel. Sin embargo, es la panorámica de París, visible desde la séptima planta y su terraza, la que cautiva la mirada. En la mesa, el chef David Bizet propone una cocina francesa arraigada en los productos locales y abierta a las inspiraciones contemporáneas, con creaciones como la langosta azul a la llama o el pichón asado con salsa teriyaki de cereza. Para una velada aún más íntima, La Table Secrète ofrece una experiencia exclusiva para dos en una terraza privada frente a la Torre Eiffel, con acceso exclusivo y servicio de mayordomo. ¡El escenario perfecto para una cita romántica!

Una última copa llena de historia

Bar Kléber, en el hotel The Peninsula Paris
© Arbes - Bar Kléber, en el hotel The Peninsula Paris.

Entre las suntuosas molduras de roble del actual Bar Kléber, Henry Kissinger participó, en 1973, en las negociaciones de los Acuerdos de París sobre Vietnam. Un episodio que da idea del valor histórico del lugar. Hoy, el bar conserva su espléndida decoración, con majestuosos espejos, molduras doradas y tapices de seda bordados a mano, al tiempo que mantiene un ambiente elegante e íntimo. La historia se cuela incluso en las copas: bautizado como «1973», uno de sus cócteles estrella combina coñac, Bénédictine, yuzu, agua de coco, pandán, jengibre y menta, en un homenaje a las influencias francesas, estadounidenses y vietnamitas.

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