Montañas del Jura

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Visitar las Montañas del Jura es optar por el asombro, tanto por sus lagos naturales, bosques llenos de color y cumbres inmaculadas, como por su rico patrimonio y sus sabrosos productos que deleitan el paladar.

¿Y si, por una vez, exploráramos una región empezando por su subsuelo? En las Montañas del Jura, el agua, omnipresente, ha esculpido un relieve único. Ha excavado impresionantes cuevas subterráneas, dotadas de una increíble puesta en escena natural. En la superficie, montañas, cascadas y lagos revelan paisajes de otro mundo, grandiosos y salvajes, que se pueden descubrir a pie, en bicicleta, con raquetas de nieve o practicando esquí de fondo. En los recovecos de los valles o colgadas de los acantilados, también se esconden ciudades medievales, castillos y abadías con carácter, ideales para unas vacaciones culturales fuera del tiempo.

Qué ver durante tus vacaciones en las Montañas del Jura

Las Montañas del Jura: una naturaleza que cambia con el paso de las estaciones

El viaje comienza tranquilamente, al ritmo del traqueteo del tren de la Ligne des Hirondelles. A lo largo de 123 kilómetros entre Dole y Saint-Claude, atraviesa bosques, valles y mesetas, revelando poco a poco la diversidad de los paisajes del Jura: el bosque de Chaux, los viñedos del Revermont, las hondonadas del Grandvaux y las altas montañas del Haut-Jura. Un aperitivo ideal antes de adentrarse en el corazón del macizo.

El Parque Natural Regional del Haut-Jura

Al sur, el Parque Natural Regional del Haut-Jura se extiende a lo largo de 1.800 km² de bosques, pastos y pueblos de montaña. Es aquí donde se concentra la riqueza de la fauna y la flora en amplios espacios: bosques de abetos, turberas y claros habitados por gamuzas o linces boreales. El silencio y la fuerza tranquila de los paisajes cautivan a los senderistas y a los amantes del trail.

Cumbres emblemáticas

Desde las crestas del Crêt de la Neige hasta el Mont d’Or, las cumbres de las Montañas del Jura trazan un horizonte lleno de vida. Aquí, los paisajes cambian con la luz y las estaciones: el blanco resplandeciente de la nieve invernal en el Crêt de Chalam, el verde intenso de los bosques de abetos del Reculet en verano, el amarillo anaranjado de los hayedos en otoño desde el Mont Poupet. Las alturas de las Montañas del Jura también ofrecen espléndidas vistas panorámicas de la cordillera de los Alpes y del Mont-Blanc a los amantes de las raquetas de nieve o de los paseos en trineos tirados por perros.

Estaciones auténticas de altitud media

A los pies de las cumbres, las estaciones de las Montañas del Jura son el escenario de aventuras ideal tanto en verano como en invierno. Les Rousses y Prémanon albergan algunas de las estaciones de esquí nórdico más famosas de Francia; Métabief ofrece decenas de rutas de BTT y de trail; y las vertiginosas laderas de los Montes del Jura son ideales para practicar deportes de deslizamiento en invierno y descensos en trineo o tirolina en verano desde el puerto de la Faucille.

Cuevas, parajes recónditos y curiosidades naturales

Cerca de Lons-le-Saunier, el pueblo de Baume-les-Messieurs alberga una curiosidad natural característica de las Montañas del Jura: una «reculée», una profunda hendidura en la meseta calcárea donde la luz juega con los acantilados y los bosques.

En las laderas de los acantilados se esconde un mundo subterráneo excepcional. A 120 metros de profundidad, la cueva de Baume-les-Messieurs se extiende a lo largo de 2.500 metros y ofrece el espectáculo de inmensas salas, de hasta 80 metros de altura, con fascinantes concreciones y una espectacular cascada que brota de una de sus aberturas.

El abismo de Poudrey, la cueva de Osselle o las cuevas del Cerdon amplían este panorama subterráneo, revelando la riqueza y la diversidad de los paisajes del Jura, desde la cima de los acantilados hasta las profundidades de la roca.

Lagos, cascadas y agua salada

Mirador de los Cuatro Lagos

Las Montañas del Jura son también una región lacustre, como lo demuestra el Belvédère des Quatre Lacs (mirador de los Cuatro Lagos), desde donde la vista se extiende sobre los lagos Narlay, Ilay, Petit y Grand Maclu. El panorama revela un mosaico de bosques, praderas y aguas tranquilas, donde los colores cambian con el paso de las estaciones.

Los grandes lagos del Macizo del Jura

Entre los lagos que no hay que perderse, el lago de Vouglans, el tercer mayor lago artificial de Francia, extiende sus aguas esmeralda a lo largo de 35 kilómetros, bordeadas por tres puertos y tres playas acondicionadas. Más al norte, el lago de Clairvaux despliega sus playas de arena y sus aguas cristalinas; el lago de Saint-Point invita a la contemplación a lo largo de sus orillas boscosas, mientras que los lagos de Genin y Nantuare reflejan los colores resplandecientes del otoño.

Cascadas del Hérisson, Salto del Doubs

En el valle del Hérisson, el río del mismo nombre se convierte en torrente, formando 31 saltos y siete cascadas a lo largo de 3,7 kilómetros. El Saut de l’Éventail y el Grand Saut impresionan con sus caídas de hasta 65 metros de altura. A 100 kilómetros al norte, el Saut du Doubs es otra espectacular cascada de las Montañas del Jura.

El paseo a orillas del río continúa por la ciudad balneario de Salins-les-Bains, cuyas aguas, como indica su nombre, naturalmente saladas, son ricas en oligoelementos.

Sabores y saber hacer de las Montañas del Jura

Comté, Mont d’Or, Morbier: los quesos del Jura

En las Montañas del Jura, los cinco sentidos se despiertan, incluso en invierno, cuando entramos en calor con especialidades que reflejan la riqueza del terruño y la vida rural. Empezando por los quesos: el Comté, cuya maduración suele durar entre 8 y 24 meses; el Bleu de Gex, con sutiles aromas a fruta y vainilla; y el Morbier, reconocible por su característica raya negra de ceniza. La Maison du Comté, en Poligny, capital del Comté, invita a descubrir el saber hacer de los maestros queseros y la historia de este emblemático queso. El Mont d’Or, madurado en su caja de abeto, completa esta paleta de sabores del Haut-Doubs.

De los vinos del Bugey a la Ruta de la Absenta

Los vinos del Jura también ocupan un lugar privilegiado. Château-Chalon y Arbois, pueblos vinícolas considerados entre los más bellos del Jura, cuidan sus viñedos y producen vinos emblemáticos: el vin jaune AOP, el vin de paille y otros vinos del Jura locales. Más al sur, la Ruta del Vino del Bugey, entre Cerdon, Montagnieu y Belley, descubre un viñedo de 500 hectáreas donde se degustan, entre otros, los vinos rosados espumosos, apodados el «Champagne de las Damas».

La Ruta de la Absenta, con punto de partida en Pontarlier, es testimonio de otro saber hacer local: la producción de la «fée verte» (hada verde), que algunas destilerías familiares perpetúan con pasión.

Salchichas de Morteau y aves de corral de la Bresse

En los «tuyés», granjas típicas construidas en torno a una gran chimenea, los diots del Jura y las salchichas de Morteau se degustan con patatas rociadas con cancoillotte, un delicioso queso de pasta fundida. Y en la Bresse jurassiana, la crema y la mantequilla son las verdaderas estrellas, ambos con denominaciones de origen controladas, al igual que las famosas aves de corral. Se suelen acompañar con una croûte aux morilles (tosta de colmenillas) o un ragoût de champignons (guiso de setas), servido, por supuesto, con nata y pan tostado.

Pueblos, fortalezas y abadías

Baume-les-Messieurs

Las Montañas del Jura revelan un rico patrimonio, entre pueblos, fortalezas y edificios religiosos. El pueblo de Baume-les-Messieurs, famoso por su valle recóndito, alberga también una abadía imperial fundada en el siglo VI. La iglesia abacial de San Pedro, con sus elementos románicos característicos del Jura, es testimonio del arte religioso medieval y de la historia monástica de la región.

Château-Chalon y Arlay

A unos diez kilómetros, encaramado en un acantilado, Château-Chalon, famoso por su vino amarillo, conocido como «el rey de los vinos y el vino de los reyes», forma parte de los «Pueblos más Bellos de Francia», con sus antiguas casas de viticultores y sus impresionantes vistas sobre los viñedos.

El burgo vecino de Arlay, considerado la capital del «vin de paill», alberga hermosas mansiones con ventanas geminadas y una iglesia coronada por un magnífico campanario de estilo comtois. Enclavado en un parque de 8 hectáreas, el Castillo de Arlay revela aposentos principescos magníficamente decorados, así como una gran bodega del siglo XVII donde aún envejecen los vinos de la finca. Construido en el siglo XVIII, el parque del castillo, declarado Monumento Histórico, conserva algunos vestigios de una antigua fortaleza medieval.

Dole, ciudad de arte e historia

En Dole, cuna de Louis Pasteur, el patrimonio renacentista y barroco se extiende a lo largo del canal de los Curtidores. La Colegiata de Notre-Dame, el Hôtel-Dieu y el campanario que domina la ciudad constituyen auténticas joyas arquitectónicas. Los antiguos conventos y mansiones, así como las iglesias fortificadas de Orgelet, refuerzan el encanto de estas ciudades enclavadas a los pies de las Montañas del Jura.

Castillo de Joux, Fuerte l’Écluse

A las puertas de Pontarlier, el Castillo de Joux resume por sí solo la evolución de la arquitectura militar a lo largo de la historia. Sucesivamente fortaleza, prisión de Estado y fuerte de artillería integrado en la línea Maginot, alberga un museo que evoca a figuras ilustres como Toussaint Louverture. En la parte sur de las Montañas del Jura, el Fuerte de l’Écluse ofrece una vista vertiginosa sobre los meandros del Ródano y narra siglos de protección y conquistas.

Guía práctica de las Montañas del Jura 

¿En qué región y dónde están los montes Jura?

Situadas entre Borgoña y los Alpes, las Montañas del Jura están delimitadas por el Ródano al sur, el río Ain al oeste y el Doubs al este. Abarcan los parques naturales del Haut-Jura y del Doubs-Horloger, con la región de los Lagos en su centro, y representan cerca de dos tercios del macizo del Jura, es decir, una superficie de unos 10.000 km² en el lado francés.

Les Rousses, Lamoura, Métabief: ¿dónde ir a esquiar en las Montañas del Jura?

Con sus acogedoras estaciones, como Les Rousses, Métabief o Monts Jura, las Montañas del Jura son el destino ideal para pasar un fin de semana en plena naturaleza. Los amantes del esquí de fondo y de las excursiones con raquetas de nieve pueden ir a estaciones-pueblo de encanto atemporal, como La Chapelle-des-Bois o Lamoura.

¿Dónde darse un baño en las Montañas del Jura en verano?

Entre bosques y cumbres, en las Montañas del Jura hay numerosos lagos por descubrir, ideales para darse un baño en pleno verano. Solo queda elegir entre el lago de Les Rousses, situado a 1.000 metros de altitud, el lago de Chalain, de aguas cálidas y turquesas, o el lago de Clairvaux, muy apreciado por los aficionados al paddle.

¿Qué tiempo hace en las Montañas del Jura?

En invierno, las Montañas del Jura se cubren de un manto blanco ideal para practicar esquí, esquí de fondo o paseos con raquetas de nieve, mientras que en verano los días siguen siendo agradablemente frescos para hacer senderismo o montar en bicicleta, aunque lo suficientemente cálidos como para darse un chapuzón en los lagos y refrescarse.

¿Cómo llegar a las Montañas del Jura?

Se puede llegar fácilmente a las Montañas del Jura desde París y Lyon. Varios trenes de alta velocidad (TGV) conectan con ciudades como Bellegarde-sur-Valserine, Dole o Frasne. Si tienes pensado alojarte en una estación de esquí, hay autobuses que te llevarán hasta allí. También puedes alquilar un coche en la estación de destino.

¿Cuáles son los rincones más bonitos para explorar en las Montañas del Jura?

Aunque se trata de un macizo de media montaña, ¡el macizo del Jura no es precisamente un paseo fácil para los deportistas! Su punto más alto, el Crêt de la Neige, se eleva a 1.720 m de altitud en el Pays de Gex. No te pierdas tampoco: el Reculet (1.718 m), muy cercano, y el Mont d’Or (1.463 m) en el Haut-Doubs, que ofrecen magníficas vistas panorámicas de las cumbres y mesetas de los alrededores.

Turismo deportivo: ¿qué se puede hacer en las Montañas del Jura (deportes acuáticos, senderismo, ultratrails)?

Las Montañas del Jura, destino deportivo por excelencia, ofrecen más de 4.000 km de rutas de senderismo y 390 km de vías verdes y rutas ciclistas, como la «Échappée Jurassienne» o la «Grande Traversée du Jura» en bicicleta. También se pueden fortalecer los brazos remando en los grandes lagos naturales, como el de Chalain, o descendiendo en canoa por los ríos Ain o Doubs. Y para explorar los paisajes del Jura de otra manera, apúntate a los ultratrails como el Jurapics o el Ultra Trail des Montagnes du Jura, para unas vacaciones llenas de acción.

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