Este icono del neoclasicismo francés, totalmente reformado y que posee la distinción Palace, pone sobre la mesa sus cartas: elegancia atemporal y un nuevo y reinventado espíritu parisino, a medio camino entre el siglo XVIII y la vanguardia contemporánea.
El arte del detalle

A menudo son los detalles los que marcan la gran diferencia. Libros de arte, objetos decorativos cuidadosamente seleccionados… En las 78 habitaciones y 46 suites, la decoración, de carácter intimista, permite captar mejor la esencia del estilo parisino. El Hôtel de Crillon, que en sus orígenes fue una mansión privada, recupera así, en parte, su vocación de residencia privada…
En casa de Marie-Antoinette

Las 10 suites Signature encarnan el nuevo espíritu de este Palace histórico, aportando un soplo de modernidad al clasicismo francés. La Suite Marie-Antoinette es uno de los ejemplos más bellos: antiguamente lugar donde la reina de Francia recibía sus clases de piano, reinterpreta los códigos del siglo XVIII en una elegante gama de tonos en rosa empolvado y gris perla. Restaurada respetando su carácter original, cuenta además con una terraza privada con vistas a un patio interior.
Habitación con vistas a la Torre Eiffel

En homenaje al compositor Leonard Bernstein, un asiduo de este lugar, la suite de 238 m² que lleva su nombre, situada en la sexta planta, cuenta con una terraza exclusiva de más de 100 m² con vistas a la plaza de la Concordia. ¿Cómo no sentirse parisino (o parisina) ante esta vista impresionante en la que destaca la Torre Eiffel?
Como un artista

Ubicadas bajo los tejados, en la séptima planta, las tres suites —Ateliers d’Artistes, Le Poète, L’Écrivain y Le Peintre— invitan a sumergirse en el universo bohemio del París artístico. Con techos abuhardillados y, en algunos casos, con terraza o balcón, ofrecen unas magníficas vistas de los monumentos de la capital.
Con la firma de Karl Lagerfeld

Diseñados por Karl Lagerfeld, los Grands Appartements reflejan una visión muy personal del lujo parisino. Situados en la cuarta planta y con unas vistas emblemáticas de París, combinan mobiliario a medida y diseño contemporáneo, y cuentan, entre otras cosas, con un comedor, un vestidor y un cuarto de baño de líneas refinadas.
Un baño divino

Es fácil imaginarse como una sirena en el entorno de la piscina, un auténtico salón acuático adornado con un mosaico en el que brillan 17.600 escamas doradas. A su alrededor, las elegantes tumbonas invitan a descansar tras el baño, antes de prolongar la relajación en el hammam, la sauna o la zona de descanso, decorada con una pared de sal del Himalaya.
Acogedoras alcobas

Con sus rincones secretos y sus suaves tonos amatista, el Jardin d’Hiver invita a disfrutar de un momento gastronómico. A la hora del té, las creaciones del chef pastelero Matthieu Carlin acompañan cafés, tés y champanes. Su universo se extiende hasta Butterfly Pâtisserie, donde, con el paso de las estaciones, se pueden degustar un milhojas de vainilla de Tahití, un Paris-Brest de chocolate de Bolivia o incluso un flan parisino.
Un clásico, a su manera

En el Hotel de Crillon, la gastronomía se expresa de múltiples formas. En Nonos, Paul Pairet reinterpreta con libertad los clásicos franceses, desde el filete a la pimienta flambeado hasta el lenguado a la meunière. Con un estilo más espontáneo, Comestibles apuesta por los platos para compartir, los embutidos y los grandes clásicos del tentempié parisino, desde los rábanos con mantequilla hasta el croque-monsieur. Al frente de las cocinas del Palace, tras haber dirigido L’Orangerie, restaurante con dos estrellas Michelin, Alan Taudon propone una cocina depurada y contemporánea, guiada por la estacionalidad, los ingredientes vegetales y las inspiraciones marinas.
Combinaciones ingeniosas

¿Oro, frescos y música en directo? Con un estilo atemporal, el Bar Les Ambassadeurs combina con maestría distintas épocas, al igual que sus cócteles más elaborados. La carta también juega con los recuerdos: un paseo por el bosque, una sesión de cine, una feria o una escapada a la costa inspiran creaciones que reinterpretan los grandes clásicos de la coctelería. Frente a la plaza de la Concordia, una pizca de pasado, un toque de espíritu contemporáneo y un atisbo de vanguardia. ¡Disfrútalo!
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Consejos y Recomendaciones
El Hotel de Crillon, un Palace frecuentado por las personalidades más importantes y con una ubicación mágica en pleno centro de París, fascina por la atención que presta a los más mínimos detalles y por las experiencias personalizadas que ofrece a cada uno de sus clientes. Tanto si deseas disfrutar de una estancia parisina inolvidable en familia como si prefieres disfrutar de servicios excepcionales, solo o en pareja, el hotel sabrá satisfacer todas tus expectativas, sobre todo si planificas tu estancia con antelación. ¡Te deseamos una maravillosa escapada parisina!

Por Kévin Bonnaud
Responsable de comunicación editorial
Desde las callejuelas de pueblos colgados hasta la efervescencia cultural de las grandes ciudades, pasando por los paisajes revitalizantes junto al mar o en la montaña, tejo relatos para inspirar a viajeros franceses e internacionales.










