Qué hacer en Martinica

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Anse d'Arlet, Martinica
© Anna Berkut / Adobe Stock - Anse d'Arlet, Martinica.

Tiempo de lectura: 0 minPublicado el 30 mayo 2018, actualizado el 30 septiembre 2026

Contemplar la puesta de sol en la playa de Les Salines, bucear en torno al peñón del Diamant para descubrir sus fondos marinos, perderse entre los aromas exóticos del mercado de Fort-de-France, maravillarse con las flores tropicales del jardín de Balata o ascender a la Montaña Pelée, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco… Relajantes, acuáticas, gastronómicas o simplemente embriagadoras: descubre nuestra selección de actividades imprescindibles que hacer en Martinica, la joya de las Antillas francesas. 

Contemplar la puesta de sol en las playas de Sainte-Anne

Sainte-Anne, Martinique

Playa de Sainte Anne
© D. Giral - Playa de Sainte Anne, en Martinica.

El municipio de Sainte-Anne, al sur de Martinica, se extiende a lo largo de 22 kilómetros y cuenta con algunas de las playas más bonitas de las Pequeñas Antillas, entre cocoteros, sabanas y estanques. Siéntate a orillas del mar para admirar la puesta de sol en una explosión de colores, mientras los animados bares se llenan a la hora del aperitivo. Con los pies en la arena y la mirada puesta en el mar, disfruta plenamente del dulce estilo de vida martinicano.

Hacer una excursión en catamarán hasta la Bahía del Tesoro, en la península de la Caravelle

Baie du Tresor, Martinique

Embárcate en un crucero en catamarán a lo largo de la costa de la península de la Caravelle para llegar a la Bahía del Tesoro. Esta travesía forma parte de una iniciativa de ecoturismo que ofrece la oportunidad de admirar calas recónditas, observar aves marinas y descubrir un entorno natural excepcional, al tiempo que sensibiliza a los viajeros sobre su protección. Dependiendo de la hora del día, déjate seducir por la luz del sol sobre el agua o sumérgete para explorar los fondos marinos, convirtiendo esta experiencia en un momento inolvidable de tu estancia en Martinica.

Disfrutar de un picnic y relajarse a la sombra de los cocoteros en la playa de Les Salines, en el sur de la isla

Plage des Salines, Martinique

Playa Les Salines
© CMT - Playa Les Salines, en Martinica.

La playa de Les Salines, en Sainte-Anne, suele considerarse la más bonita de Martinica, con su larga franja de arena blanca bordeada de cocoteros. Extiende tu manta a la sombra y disfruta de las mesas de picnic mientras degustas algunas especialidades de los puestos de comida locales. Entre un baño, un rato de relax y un paseo por la orilla, esta playa es ideal para saborear el estilo de vida relajado de Martinica.

 

Coger máscara y tubo para ir a la Punta de Borgnèse

Pointe Borgnèse, Le Marin, Martinique

Playa de la Pointe Borgnese
© A. Leprince - Playa de la Pointe Borgnese, Le Marin.

A mitad de camino de la carretera costera que une Sainte-Luce y Le Marin, la Pointe de Borgnèse seduce por su encanto tranquilo. Bajo el agua se revelan sus auténticos tesoros: fondos marinos de suave pendiente, accesibles para todos, que muestran la riqueza acuática de la isla. Ponte las gafas de bucear y tubo y observa los peces de colores y los corales: un momento mágico de tus vacaciones en Martinica.

Bucear en los alrededores del Rocher du Diamant

Rocher du Diamant, Martinique

Submarismo en Martinica
© R. Pakiela - Submarismo en Martinica.

Sumérgete a los pies del Rocher du Diamant, situado a pocos kilómetros de la costa de la bahía del mismo nombre, y explora uno de los puntos de buceo más famosos de Martinica. A medida que avanzas en tu exploración, déjate sorprender por la riqueza de la fauna y la flora acuáticas y por los magníficos juegos de luz que hacen de esta inmersión una experiencia imprescindible en la isla de las Antillas francesas.

 

Asistir a la salida de la regata Tour des Yoles

Tour des Yoles, en Martinica
© CMT - Tour des Yoles, en Martinica.

Vive la emoción de la salida del Tour des Yoles y contempla cómo estas embarcaciones esbeltas y ligeras, impulsadas a remo o a vela, surcan las costas de Martinica. Sigue esta emblemática regata, que se celebra desde hace más de 30 años y que reúne a aficionados y espectadores en torno a un recorrido de 7 etapas. Durante una semana, entre finales de julio y principios de agosto, este importante evento deportivo marca el ritmo de la isla antillana y ofrece a los visitantes la oportunidad de sumergirse en el corazón de la vida local.

Contemplar las impresionantes vistas desde la colina de Morne Gommier, en Le Marin

Morne Gommier, Le Marin, Martinique

Sube a las alturas durante un paseo por el Morne Gommier y disfruta de unas magníficas vistas panorámicas de 360° sobre el sur de Martinica. Desde la cima, contempla la ciudad de Le Marin, Sainte-Anne, los rompientes de Macabou, la Pointe des Salines, Santa Lucía e incluso el Rocher du Diamant. La panorámica se extiende también hacia la «Dame Couchée» del Morne Larcher, los picos del Carbet, la Montaña Pelée, la Montaña del Vauclin, el Morne Sulpice y el volcán Crève-Cœur.

Ascender con orgullo la Montaña Pelée

Montagne Pelée, Saint-Pierre, Martinique

Montaña Pelée
© D. Giral - La Montaña Pelée, en Martinica.

Aventúrate a subir la Montaña Pelée, un volcán activo situado al norte de Martinica, y disfruta de una de las rutas de senderismo más emblemáticas de la isla. Aunque permanece en reposo desde su última erupción, en 1929, su espectacular relieve recuerda constantemente la fuerza de la naturaleza. Con sus 1.397 metros de altitud, constituye todo un reto para los senderistas en busca de una experiencia intensa y memorable.

Aventurarse hasta el fin del mundo en Grand’Rivière

Grand'Rivière, Martinique

A los pies de la Montaña Pelée, Grand’Rivière parece suspendido en el tiempo, entre acantilados escarpados, playas desiertas y un auténtico pueblo de pescadores. Pasea por el puerto, entre barcos de colores, puestos de pescado fresco y casas criollas. Después, déjate llevar por los cursos de agua y los senderos escarpados que se adentran en el corazón de una naturaleza salvaje, un escenario ideal para practicar barranquismo en el norte de Martinica.

Perderse en el jardín botánico de Balata

Jardin de Balata, Route de Balata, Fort-de-France, Martinique

Jardín botánico de Balata
© Chromoprisme / Adobe Stock - Jardín botánico de Balata, en Martinica.

A solo diez kilómetros de Fort-de-France, descubre el magnífico jardín botánico de Balata, creado en 1982 por el horticultor y paisajista Jean-Philippe Thorse. Este excepcional parque reúne más de 3.000 especies de plantas y flores exóticas procedentes de regiones tropicales de todo el mundo. Pasea por los senderos bordeados de flores de vivos colores y majestuosas palmeras, y déjate sorprender por la riqueza botánica que hace de esta visita una experiencia imprescindible en Martinica.

Practicar barranquismo en las gargantas de la Falaise

Gorges de la Falaise, Chemin de Semaine, L'Ajoupa-Bouillon, Martinique

El río Falaise, que desciende por las laderas de la Montaña Pelée, serpentea entre las impresionantes paredes de un cañón, ofreciendo un entorno natural espectacular. Acompañado por un guía, los descensos por deslizamiento, los saltos y los baños en las pozas de agua fresca y cristalina garantizan una experiencia deportiva y refrescante. Entre emociones fuertes y paisajes grandiosos, cada etapa de esta aventura permite descubrir la belleza de la naturaleza del norte de Martinica.

Recorrer la Route de la Trace en el corazón del bosque tropical

Pitons du Carbet, Le Morne-Vert, Martinique

Cascada del Saut du Gendarme en la ruta de La Trace
© ODIN Daniel / Adobe Stock - Cascada del Saut du Gendarme en la ruta de La Trace, en Martinica.

El carácter salvaje y frondoso de esta ruta no deja de sorprender, con sus árboles gigantes cubiertos de lianas, sus coloridos pájaros, sus barrancos y ríos, y sus numerosas curvas a lo largo de 29 kilómetros. Por el camino, descubre lugares emblemáticos como los Pitons du Carbet, el Jardín de Balata, la cascada del Saut Gendarme o las espectaculares gargantas de la Falaise. Es mejor evitar esta carretera por la noche, pero si se recorre de día, ofrece una inmersión total en la selva de Martinica.

Aventurarse en kayak por la cueva de los murciélagos, cerca de Anses-d'Arlet

Rivière-Pilote, Martinique

Lejos de los grandes centros turísticos costeros del sur de Martinica, las Anses d'Arlet han sabido conservar su encanto auténtico. Es el punto de partida para visitar la cueva de los murciélagos, una cavidad a ras del agua a la que se puede acceder en kayak y que alberga una gran colonia de estos fascinantes animales. Rema tranquilamente para adentrarte en la cueva y observa a estas criaturas nocturnas en su hábitat natural, una experiencia insólita e inolvidable.

Descubre la fauna y la flora de las Antillas en la península de la Caravelle

Presqu'île de la Caravelle, La Trinité, Martinique

Península de la Caravelle, en Martinica
© Stan-972 / Adobe Stock - Península de la Caravelle, en Martinica.

Plantaciones de bananos, plantaciones de caña de azúcar, bosques secos y playas resguardadas… Con una extensión de 378 hectáreas, la península de La Caravelle ofrece una gran diversidad de paisajes fascinantes. Pasea por los senderos para observar la riqueza botánica y admirar las numerosas especies de aves típicas de las Pequeñas Antillas. Cada paso que des en el corazón de esta reserva natural protegida te sumerge en un entorno preservado que te permite descubrir la naturaleza de Martinica.

 

Tras las huellas de Cyparis en Saint-Pierre, uno de los pocos supervivientes de la erupción de 1902

Saint-Pierre, Martinique

Sal a descubrir Saint-Pierre y explora los lugares que narran la trágica historia de la erupción de la Montaña Pelée ocurrida en 1902. Recorre las ruinas de la ciudad destruida, desde la antigua prisión —con la mazmorra de Cyparis— hasta la iglesia del Fuerte y el antiguo teatro, y déjate envolver por el fascinante pasado de esta ciudad. Mientras paseas por la ciudad, revive el drama y el valor de sus habitantes durante la reconstrucción.

Deambular por los coloridos mercados de Fort-de-France

Fort-de-France, Martinique

Mercado de Fort de France
© CMT - El mercado de Fort de France, en Martinica.

Enclavada en la bahía de Les Flamands y a los pies de los picos del Carbet, Fort-de-France es el alma criolla de la isla de Martinica, con sus coloridos mercados llenos de sabores locales. En los puestos, descubre frutas tropicales, especias, flores y creaciones artesanales, y déjate seducir por el ambiente acogedor y auténtico. Termina tu paseo explorando el centro histórico, donde la arquitectura criolla y las animadas callejuelas narran la historia y el encanto de la capital martinicana.

Recorrer las plantaciones de plátanos en tren en la Habitation Belfort

Le Lamentin, Martinique

Si quieres saberlo todo sobre la banana de Martinica, la visita a la Habitation Belfort y su plantación de bananos te encantará. Súbete a un trenecito para explorar las plantaciones, una experiencia divertida que hará las delicias de grandes y pequeños. La visita termina con una degustación de banana, pétalos de banana y una introducción al vino de banana, lo que demuestra cómo esta fruta contribuye a la riqueza agrícola de la isla antillana.

Visitar el museo dedicado a Paul Gauguin en Le Carbet

Le Carbet, Martinique

Pesca en Le Carbet
© CMT - Pesca en Le Carbet, en Martinica.

El municipio de Le Carbet, donde se dice que Cristóbal Colón desembarcó en 1502, cautiva por sus playas de arena gris y sus impresionantes vistas al volcán de la Montaña Pelée. Unos paisajes excepcionales que inspiraron la obra de Paul Gauguin, quien pasó allí varios meses en 1887. Visita el Centro de Interpretación Paul Gauguin y déjate seducir a tu vez por la naturaleza que lo rodea.

Descubrir el Memorial Cap 110 en Le Diamant

Mémorial Cap 110 – Mémorial de l’Anse Caffard, Le Diamant, Martinique

Situado en el municipio de Le Diamant, el monumento conmemorativo del Cap 110 rinde homenaje a las víctimas de la esclavitud en Martinica. En lo alto del peñón de Anse Caffard, frente a los fuertes vientos del océano Atlántico, se alzan quince bustos de 2,50 metros de altura. Este espectacular entorno ofrece a los visitantes un lugar para la reflexión y la contemplación, en el que se entremezclan la belleza natural y la memoria colectiva.

Homenaje a la memoria en la Savane des Esclaves

La Savane des Esclaves, La Ferme, Les Trois-Îlets, Martinique

Savane des Esclaves, en Martinica
© D. Giral - Savane des Esclaves, en Martinica.

Visita la Savane des Esclaves, situada en Les Trois-Îlets, al sur de Fort-de-France, para sumergirte en el corazón de la historia de la esclavitud y la trata de negros en Martinica. Este lugar recrea un auténtico pueblo del siglo XIX bajo el reinado de Napoleón, lo que permite comprender la vida cotidiana y las condiciones de vida de los esclavos. Cada paso que se da en este pueblo-museo, adornado con un jardín de plantas medicinales, invita a la reflexión y al respeto por la memoria de quienes forjaron la historia de la isla.

En resumen

Actividades en la playa y deportes acuáticos en Martinica

  • Contemplar la puesta de sol en las playas de Sainte-Anne
  • Hacer una excursión en catamarán hasta la Bahía del Tesoro
  • Hacer un pícnic en la playa de Les Salines (Sainte-Anne, Martinica)
  • Practicar snorkel en la Pointe Borgnèse, en Le Marin
  • Practicar buceo en los alrededores del Rocher du Diamant
  • Asistir a la salida de la regata Tour des Yoles

Actividades en la naturaleza en Martinica: senderismo, kayak, barranquismo  

  • Contemplar las vistas desde la colina de Morne Gommier, en Le Marin
  • Subir a la Montaña Pelée, en Saint-Pierre
  • Hacer una ruta de senderismo por los alrededores de Grand’Rivière
  • Pasear por el jardín botánico de Balata, en Fort-de-France
  • Practicar barranquismo en las gargantas de la Falaise
  • Recorrer la Route de la Trace por la selva tropical
  • Navegar en kayak por la cueva de los murciélagos, en Anses-d’Arlet
  • Explorar la fauna y la flora en la península de la Caravelle, en La Trinité

Visitas culturales y experiencias gastronómicas en Martinica 

  • Seguir las huellas de los supervivientes de la erupción de 1902 en Saint-Pierre
  • Pasear por los coloridos mercados de Fort-de-France
  • Recorrer las plantaciones de bananos de la Habitation Belfort, en Le Lamentin
  • Visitar el Museo Paul Gauguin en Le Carbet
  • Descubrir el Memorial Cap 110 en Le Diamant
  • Rendir homenaje a la memoria en la Savane des Esclaves, en Les Trois-Îlets

Información útil 

¿Cuáles son los lugares imprescindibles que no hay que perderse en Martinica? 

La Montaña Pelée, el jardín de Balata, las playas de arena blanca, entre ellas la de Les Salines… Martinica ofrece un auténtico paisaje de postal entre playas bañadas por el mar Caribe, montañas volcánicas y pueblos criollos. Tampoco hay que perderse los coloridos mercados, como el de Fort-de-France, donde se puede degustar, entre otras cosas, el famoso pollo al colombo, auténtico símbolo de la gastronomía local.

¿Qué lugares visitar en Martinica en familia o con niños?

Saint-Pierre permite descubrir la historia de la isla a través de sus ruinas, su monumento conmemorativo y los vestigios relacionados con la erupción de 1902, en un entorno apto para familias. Para bañarse, las playas protegidas por la barrera de coral, sobre todo Anse Noire, ofrecen aguas tranquilas de color turquesa, ideales para observar los peces, mientras que la Baignoire de Joséphine seduce por su laguna poco profunda en Le François.

Itinerario: ¿qué hacer en Martinica en 10 días?

En diez días, alterna descubrimientos culturales con experiencias locales. El programa incluye una visita al Pueblo de la Cerámica en Les Trois-Îlets, con sus productos artesanales; una parada en una destilería emblemática, como Saint-James en Sainte-Marie o la Habitation Clément; y el descubrimiento de una casa criolla tradicional. El itinerario se puede completar con un taller de cocina en Le Lamentin, un paseo a caballo por la playa de Sainte-Marie, una sesión de surf en Anse Bonneville y momentos de relax en Sainte-Luce.

¿Qué se puede hacer en Martinica según la época del año?

Durante todo el año, Martinica acoge a los amantes de la naturaleza con actividades como el senderismo por la selva tropical o el buceo con esnórquel. La estación seca es ideal para explorar la belleza del litoral o asistir al carnaval, un evento cultural destacado que combina música, desfiles y tradiciones.

Viaje fuera de los circuitos habituales: ¿qué lugares secretos e insólitos hay que visitar en Martinica?

Para vivir una experiencia única, explora la Savane des Pétrifications, un sendero de 4 kilómetros que recorre la costa en un paisaje casi desértico, o dirígete a la ensenada de Couleuvre y su playa de arena negra, al norte de la isla. Continúa con el avistamiento de delfines a bordo de una yola tradicional, una salida en paddle por la bahía de Robert hasta encontrarte con las iguanas del islote de Chancel, o incluso la visita a la Habitation Céron, una antigua azucarera que alberga un jardín extraordinario y un árbol de más de 300 años.

Por Explore France

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