Estrasburgo en una primera visita: los imprescindibles de Jorge para enamorarse de Alsacia

La experiencia de Jorge, ganador del juego-concurso de San Valentín

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Petite France, Estrasburgo
© Jorge - Milagros y Jorge en la Petite France, Estrasburgo.

Tiempo de lectura: 0 minPublicado el 13 mayo 2026

Ganador de nuestro juego-concurso especial San Valentín, Jorge disfrutó de una escapada romántica a Estrasburgo y Alsacia entre patrimonio, gastronomía y rincones con encanto. En este relato comparte su experiencia descubriendo la magia alsaciana de la mano de nuestros colaboradores: Iberia Air Nostrum, el hotel  & Spa Maison Rouge 5*, La Winstub Le Pfifferbriader y la Oficina de Turismo de Estrasburgo. Durante su estancia utilizaron la Strasbourg City Card para disfrutar de varias experiencias imprescindibles.

Estrasburgo y Alsacia: un viaje que empezó con un premio

Hay viajes que se planean durante meses y otros que llegan por sorpresa. Este empezó de la mejor manera posible: ganando un juego-concurso organizado por Explore France. Una oportunidad perfecta para descubrir Estrasburgo y comenzar a explorar la región de Alsacia, así que lo primero es agradecer tanto a Explore France como a todas las empresas colaboradoras que hicieron posible esta experiencia: la Oficina de Turismo de Estrasburgo, Iberia Regional Air Nostrum, Les restaurants Alsaciens y el hotel  & Spa Maison Rouge 5*. 

Día 1. Primer contacto con Estrasburgo

El viaje comenzó en Madrid con un vuelo de Air Nostrum rumbo a Estrasburgo. Apenas unas dos horas de trayecto muy cómodas y, además, con un detalle especialmente práctico: la recogida y entrega de las maletas de mano a pie de avión. Un sistema que agiliza muchísimo tanto la salida como la llegada y que se agradece especialmente cuando lo que uno quiere es empezar a descubrir destino cuanto antes.

Llegamos incluso antes de lo previsto y enseguida pusimos rumbo al centro de la ciudad. Un corto trayecto en tren y un agradable paseo bastaron para llegar al hotel Maison Rouge, perfectamente ubicado para recorrer la ciudad a pie. Otro punto positivo: la habitación estaba lista nada más llegar, algo que siempre se agradece después de un viaje.

La siguiente parada fue la oficina de turismo para recoger nuestras Strasbourg City-Pass. Aunque Christine no estaba allí en ese momento, nos había dejado preparada una bolsa con todo perfectamente organizado: city-pass, planos, información útil y hasta un par de pequeños regalos que nos hicieron empezar el viaje con muy buen sabor de boca.

Catedral de Estrasburgo
© Jorge - Catedral de Estrasburgo, en Alsacia.

Con todo listo, tocaba lanzarse a descubrir Estrasburgo. El primer paseo por la zona de la catedral fue simplemente espectacular. Las calles adoquinadas, las fachadas de entramado de madera y el ambiente animado hacían que cada rincón pareciera sacado de una postal. Aprovechamos para comer algo y descubrir una de las grandes protagonistas gastronómicas del viaje: la tarte flambée. Crujiente, sabrosa y perfecta para acompañar con un vino alsaciano.

La tarte flambée (flammenkueche), especialidad de Alsacia.
© marysckin / AdobeStock - La tarte flambée (flammenkueche), especialidad de Alsacia.

Subir a la plataforma de la Catedral de Notre-Dame

Después llegó uno de los momentos más impresionantes del día: la subida a la plataforma de la Catedral de Notre Dame de Estrasburgo. Son 330 escalones, sí, pero el esfuerzo merece totalmente la pena. Las vistas sobre los tejados de Estrasburgo, el río Ill y los canales son sencillamente increíbles.

Tras el esfuerzo tocaba recuperar fuerzas, y qué mejor manera de hacerlo que disfrutando de unos vinos alsacianos en una terraza de la animada Place du Marché Gayot. Un rincón perfecto para sentarse sin prisas y disfrutar del ambiente local.

Admirar Estrasburgo desde el agua con Batorama

La tarde continuó con un recorrido turístico en barco con Batorama, una opción muy recomendable para obtener una visión general de la ciudad y conocer mejor la historia de sus diferentes barrios. Navegar por los canales permite apreciar Estrasburgo desde otra perspectiva y entender mejor la mezcla de influencias francesas y alemanas que definen su personalidad.

Y como no podía ser de otra manera, terminamos el día repitiendo tarte flambée y vinos alsacianos. Una combinación difícil de superar.

Día 2. Historia, barrios con encanto y gastronomía alsaciana

El segundo día comenzó con un excelente desayuno en el hotel. Bollería, quesos, embutidos, fruta, café… la energía necesaria para seguir explorando una ciudad que invita constantemente a caminar.

La primera visita del día fue al famoso barrio de La Petite France. El consejo es claro: ir lo más temprano posible. A primera hora las calles todavía conservan cierta calma y se puede disfrutar mucho mejor de sus canales, puentes y casas tradicionales antes de que lleguen los grandes grupos de turistas.

Petite France, en Estrasburgo
© Jorge - Vista desde una esclusa de Petite France, en Estrasburgo.

Después regresamos a la catedral para sacar las entradas del reloj astronómico. Con tiempo hasta la visita, aprovechamos para recorrer algunas de las plazas más emblemáticas de la ciudad, como la Place Gutenberg o la Place Kléber. Estrasburgo tiene ese encanto de ciudad elegante pero tranquila, perfecta para sentarse en una terraza y simplemente observar la vida pasar mientras se toma un café.

Descubrir la magia del Reloj Astronómico

La visita al reloj astronómico es absolutamente imprescindible. Merece mucho la pena ver primero la película explicativa para entender mejor su funcionamiento y toda la historia que hay detrás. Y después, claro, contemplar el reloj en movimiento. Solo ocurre una vez al día y es uno de esos pequeños espectáculos que consiguen que el lugar tenga aún más magia.

Saborear la gastronomía alsaciana

Para comer teníamos reserva en Le Pfifferbriader, una típica taberna alsaciana donde disfrutamos de algunas de las especialidades más tradicionales de la región, siempre acompañadas por excelentes vinos locales. La gastronomía alsaciana resultó ser uno de los grandes descubrimientos del viaje: contundente, sabrosa y perfecta para quienes disfrutan de la cocina tradicional.

Después de comer descubrimos que el museo alsaciano estaba cerrado por reformas, así que improvisamos el mejor plan posible: seguir caminando. Estrasburgo es una ciudad ideal para perderse sin rumbo fijo. Aprovechamos para recorrer el Neustadt, el elegante barrio imperial alemán declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Grandes avenidas, edificios monumentales y una atmósfera muy diferente a la del centro histórico muestran otra cara de la ciudad.

Al caer el sol, terminamos el día junto al río Ill disfrutando de unas cervezas mientras la ciudad comenzaba a iluminarse lentamente. Uno de esos momentos sencillos que terminan convirtiéndose en recuerdos especiales del viaje.

Estrasburgo
© Jorge - Milagros y Jorge en Estrasburgo.

Día 3. El comienzo de un flechazo por Alsacia

Después de otro excelente desayuno en el hotel, llegaba el momento de despedirse de Estrasburgo… al menos por ahora. Antes incluso de salir de Madrid ya teníamos claro que dos días no iban a ser suficientes para descubrir todo lo que ofrece esta zona de Francia, así que habíamos decidido ampliar el viaje y reservar un coche de alquiler para seguir explorando Alsacia por nuestra cuenta.

Y fue una gran decisión. Aunque todavía nos quedaron muchas cosas pendientes en Estrasburgo —una excusa perfecta para volver—, tocaba empezar una nueva etapa del viaje recorriendo algunos de los pueblos más bonitos de la región.

Ribeauvillé, en la ruta de los vinos de Alsacia.
© Kirk Fisher / AdobeStock - Ribeauvillé, en la ruta de los vinos de Alsacia.

La ruta prometía: Obernai, Dambach-la-Ville, Ribeauvillé, Eguisheim, Kaysersberg… pueblos de calles adoquinadas, casas de colores, viñedos interminables y ese ambiente tranquilo que hace tan especial a Alsacia.

Pero esa ya es otra historia...

Gracias a Explore France y a las empresas colaboradoras (Iberia Air Nostrum, el hotel Maison Rouge, el restaurante Le Pfifferbriader y la Oficina de Turismo de Estrasburgo) por regalarnos este magnífico viaje. 
À bientôt !

Jorge

Consejos y Recomendaciones

Descubre los imprescindibles de Estrasburgo para una primera visita: paseo en barco con Batorama, Catedral, Reloj Astronómico y experiencias para disfrutar con la Strasbourg City Card.

Por Explore France

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