12 experiencias excepcionales en el Château de la Messardière

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Hotel Airelles Saint-Tropez - Château de la Messardière, en la Costa Azul
© CDM - Hotel Airelles Saint-Tropez - Château de la Messardière, en la Costa Azul.

Tiempo de lectura: 0 minPublicado el 14 julio 2018, actualizado el 6 abril 2026

Desde lo alto de su colina, el Château de la Messardière domina majestuosamente el golfo de Saint-Tropez. Distinguido con el sello «Palace de France», este edificio histórico de la Costa Azul —miembro de la colección Airelles— es un oasis de tranquilidad a tan solo unos minutos de las célebres playas de Pampelonne. Disfruta de un desayuno frente al Mediterráneo, una sesión de yoga en el corazón de un pinar de 13 hectáreas o un taller de repostería con el chef Cédric Grolet. Descubre nuestra selección de experiencias excepcionales para una estancia atemporal.

Despertarse con las vistas más bonitas de Saint-Tropez

Hotel Airelles Saint-Tropez, en la Costa Azul
© Château de la Messardière - Las vistas más bonitas de Saint-Tropez desde una suite del Hotel Airelles Saint-Tropez, en la Costa Azul.

Ubicadas tanto en el castillo como distribuidas por la finca, las 86 habitaciones y suites del Château de la Messardière son auténticos remansos de paz bañados por la luz. En ellas se funden un encanto discreto y toques provenzales con un confort absoluto. Cada estancia dispone de terraza o jardín privado, espacios que invitan a disfrutar de momentos mágicos, ya sea en familia o en pareja. ¿Qué mejor manera de comenzar el día que con un desayuno al sol frente a la bahía de Pampelonne o el golfo de Saint-Tropez, arrullado por el canto de las cigarras? Solo quizás una puesta de sol sobre el Mediterráneo y las colinas de Ramatuelle, en una escena digna de un lienzo de Paul Signac.

Dejarse llevar en los jardines de la Messardière

Hotel Airelles Saint-Tropez, en la Costa Azul
© Château de la Messardière - Yoga, pilates y qi gong se practican al aire libre en el hotel Airelles Saint-Tropez, en la Costa Azul.

El aroma de los pinos, cipreses y otras especies mediterráneas envuelve los jardines del Château de La Messardière. En este entorno, el yoga, pilates y qi gong se practican al aire libre bajo la atenta supervisión de instructores expertos. Ya sea al amanecer o al atardecer, cada movimiento y respiración invitan a liberar tensiones y reencontrarse con uno mismo. La quietud de la finca, sumada a las vistas del mar, convierte cada sesión en una experiencia profundamente revitalizante.

Disfrutar de los aromas del Mediterráneo en el parque de la finca

La pequeña y sinuosa carretera asciende entre la garriga y los olivos, con el mar como telón de fondo. Tras cruzar la majestuosa verja, un largo camino conduce al corazón de una finca de 13 hectáreas. En este parque mediterráneo, donde pinos, mimosas, cipreses, palmeras y bojes desprenden sus sutiles fragancias, las aves entonan su canto con gran intensidad. ¿Sabías que el Château de la Messardière es uno de los pocos hoteles en Francia certificado como Refugio Oficial de la LPO (Liga para la Protección de las Aves)?

Los jardines se extienden en terrazas hasta los huertos, que pueden explorarse en compañía del jardinero para descubrir plantas aromáticas y cultivos de temporada. Además, la finca es un auténtico paraíso para los niños, quienes disponen de una villa de 500 m² dedicada íntegramente a sus actividades. En el exterior, un huerto didáctico, cabañas en los árboles y paseos en poni completan una experiencia inolvidable para los más pequeños.

Sumergirse en la historia de un castillo excepcional

Fachada del hotel Airelles Saint-Tropez, en la Costa Azul
© Château de la Messardière - Fachada del hotel Airelles Saint-Tropez, en la Costa Azul.

Torreones y cúpulas, bóvedas y columnatas… El Château de la Messardière es una auténtica mansión del siglo XIX, construida originalmente como regalo de boda de Gabriel Dupuy d’Angeac, un acaudalado comerciante de coñac, para su hija Louise y su esposo, el oficial de caballería Henry Brisson de La Messardière. Restaurado y ampliado con un gusto exquisito en 1989 y posteriormente en 2019, cuando el castillo pasó a formar parte de la colección Airelles, el edificio, clasificado como Palace de France, ha conservado su encanto de antaño al tiempo que revela una elegancia contemporánea. Su arquitectura combina sutilmente influencias anglo-moriscas, orientales, mediterráneas, florentinas y provenzales, creando una silueta única que capta magníficamente la luz con sus cálidos tonos ocres que contrastan con el azul del cielo.

Preparar tu propia tarta Tropézienne con Cédric Grolet

Crema untuosa, brioche dorada y azúcar perlado… La insuperable tarta Tropézienne se degusta primero con los ojos. En las cocinas del Château de la Messardière, se remonta a su historia, nacida en Saint-Tropez en los años 50 y popularizada por las estrellas de cine. Junto al chef pastelero Cédric Grolet, descubre sus secretos para elaborar este postre emblemático de la Costa Azul. Y para prolongar el placer gastronómico, acércate a los restaurantes de la finca para saborear las creaciones dulces de Cédric Grolet: flan pastelero, tiramisús, trompe-l’œil y carritos de helados, tan originales como sorprendentes.

Comer frente al mar en el restaurante La Table de la Messardière

Restaurante La Table de la Messardière, del hotel L'Airelles Saint-Tropez, en la Costa Azul
© Lucas Horenburg / CDM - Restaurante La Table de la Messardière, del hotel L'Airelles Saint-Tropez, en la Costa Azul.

¿Por qué privarse de este placer? Con 300 días de sol al año, la costa de Var es una invitación natural a disfrutar de una comida en la terraza. A solo unos pasos de la espectacular piscina espejo que se asoma al golfo de Saint-Tropez, La Table de la Messardière —decorada en delicados tonos marfil y azul cielo— ofrece unas vistas incomparables de los jardines, los pinares y el Mediterráneo. La felicidad también se siente en el paladar: desde ensaladas frescas y quesos curados hasta embutidos selectos y verduras de temporada, mientras que los mariscos y los crustáceos, seleccionados según la captura del día, elevan la experiencia gastronómica.

Disfrutar del descanso en la playa de Pampelonne

Playa de Pampelonne en Ramatuelle, en el golfo de Saint-Tropez
© Renée Kemps / iKKim'O / Jardin Tropezina - Playa de Pampelonne en Ramatuelle, en el golfo de Saint-Tropez.

Dunas doradas, pinos piñoneros, hileras de viñedos, el murmullo de las olas… y exclusivos clubes de playa. Pampelonne cautiva desde el primer instante. Situada a pocos minutos del Château de la Messardière, esta emblemática costa —frecuentada por estrellas de cine desde los años 50— despliega sus cuatro kilómetros y medio de arena fina frente al Mediterráneo.

En este entorno natural protegido de 27 hectáreas, el Jardin Tropezina (el club de playa del hotel) rinde homenaje al art de vivre de Saint-Tropez, en un equilibrio perfecto entre elegancia y distinción. El programa es una invitación al deleite: siestas y cócteles a la sombra de las sombrillas y almuerzos con los pies en la arena, saboreando las creaciones mediterráneas del chef con estrella Michelin, Jean-François Piège. Entre baño y baño, su boutique propone una sofisticada escapada de compras con una selección de objetos artesanales, piezas de moda y especialidades locales, ideales para atesorar como recuerdo de este enclave único.

Dar un paseo en bicicleta por Ramatuelle y explorar los alrededores

Al este, la Corniche de l’Estérel, Cannes con su Croisette y Niza con su Promenade des Anglais. Al oeste, Aix-en-Provence, las calas de Cassis y Marsella. Al norte, los pueblos del interior, las Gargantas del Verdon y la Abadía de Thoronet. En el mar, las islas de Lérins y Porquerolles. Cada día, un nuevo descubrimiento de los alrededores.

También se puede coger una bicicleta eléctrica en el hotel y recorrer el golfo de Saint-Tropez, empezando por las colinas de Ramatuelle. Entre hileras de viñedos y vistas panorámicas de la bahía de Pampelonne, cada pedaleo se transforma en una invitación a descubrir la Costa Azul desde una perspectiva inédita.

Disfrutar de una escapada de bienestar en el spa Airelles Saint-Tropez

Spa Airelles del Château de la Messardière
© Vincent Leroux / CDM - Spa Airelles del Château de la Messardière, en el golfo de Saint-Tropez.

El spa del Château de la Messardière cuenta con una clientela fiel, y no es difícil entender por qué. Bañado por luz natural y abierto a un magnífico jardín italiano, su spa ofrece una deliciosa sensación de bienestar desde el primer instante. Este santuario de relajación dispone de piscina, sala de fitness y exclusivas cabinas de tratamiento. Además, la prestigiosa firma Valmont es la marca colaboradora, lo que garantiza una experiencia de primer nivel.

En el exterior, el área de fitness al aire libre permite mantenerse en forma mientras se disfruta del sol y de las vistas incomparables a la bahía de Pampelonne. Bienestar en estado puro.

Relajarse y hacer unos largos en la piscina

Piscina del hotel Airelles Saint-Tropez Château de la Messardière
© CDM - Piscina del hotel Airelles Saint-Tropez Château de la Messardière.

Colchonetas y sombrillas blancas, junto a sofás y amplios sillones, invitan irresistiblemente a relajarse al borde de la piscina. ¡No lo dudes ni un segundo! Sumergirse en esta majestuosa piscina de 24 x 12 metros es una experiencia divina, con agua climatizada a 28 °C durante toda la temporada. Desde el solárium, con sus vistas panorámicas al azul del Mediterráneo, la sensación es de auténtica levitación.

Enclavada entre exuberantes jardines, una segunda piscina permite disfrutar de un ambiente más íntimo y resguardado por la vegetación. Para los madrugadores, un carril de nado invita a completar unos refrescantes largos al despuntar el día: el despertar vigorizante ideal antes de entregarse al placer del desayuno.

Jugar una partida de petanca al atardecer

La temperatura se suaviza y la luz dorada tiñe de color las colinas de Ramatuelle y el golfo de Saint-Tropez. El aroma de los pinos impregna el aire del parque del Château de la Messardière. Es el momento ideal para reunirse con amigos o en familia en torno a un ritual provenzal: la petanca. Con las bolas y el boliche a mano, se lanza, se apunta… ¡y que gane el mejor!

Cenar con aromas de Asia… y de Italia

Restaurante Matsuhisa en el Château de la Messardière
© Renée Kemps / KV 2 - Restaurante Matsuhisa en el Château de la Messardière (Airelles Saint-Tropez).

Aunque el entorno es de lo más mediterráneo, con la increíble bahía de Pampelonne como telón de fondo, el chef Nobuyuki Matsuhisa nos transporta a Asia con su restaurante Matsuhisa. Allí se degustan los platos imprescindibles del chef: su filete de ternera Wagyu con tres salsas, su cangrejo real en tempura, sus sashimis de salmón al estilo tacos... Con carnes, pescados y verduras impregnados de un sabor ahumado inimitable gracias a la robata (parrilla japonesa de leña). ¡Una odisea para la vista y el paladar!

Cambio de escenario en la terraza Palladio. En un entorno verde rodeado de olivos, se sirven platos generosos con sabores mediterráneos. En la carta, langostinos asados, raviolis de ricotta, filete de lubina, almejas… Cada bocado se disfruta en un ambiente acogedor y relajado.


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Consejos y Recomendaciones

Si eliges Le Château de la Messardière para tu estancia en Saint-Tropez, el lujo está garantizado. Pero si deseas vivir esta experiencia única durante la temporada alta, un consejo: reserva con antelación. Este Palace, rodeado de un entorno de ensueño y cuidado hasta el último detalle, se llena con rapidez. ¡Disfruta descubriendo el golfo de Saint-Tropez!

Por France.fr

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