Un otoño por la Ruta de la Sidra en Normandía

En otoño, Normandía también se disfruta… con la nariz. El olor de las manzanas de sidra y los primeros vapores de las destilaciones flotan en los caminos a la sombra de los vergeles del País de Auge. Casonas, mercados y aldeas se llenan de actividades y el aguardiente de Calvados se merece su descripción de “Un amor de Normandía”.

Ver enrojecer la manzana “claque-pépins” en el Castillo Saint-Germain-de-Livet

Rodeado por varios fosos, el castillo de Saint-Germain-de-Livet reúne una casona con entramado de madera del siglo XV y un edificio del siglo XVI de piedra y ladrillo. Alberga frescos y destacadas colecciones. Una de ellas se encuentra al final del jardín: el vergel conservatorio de Lisieux con 150 variedades de manzanos, entre ellos los poco habituales Saint-Philbert o “claque-pépins”.

Compartir los momentos históricos del departamento de Calvados

Invasión vikinga, desembarco estadounidense: los grandes momentos de Normandía son evocados en las salas de Calvados Expérience. Situada en las antiguas bodegas del Père Magloire, esta atracción explica con numerosos efectos especiales la fabricación del aguardiente de sidra normando.

Participar en la recolecta de manzanas

El "Calvados time", de mayo a diciembre, incluye eventos como la recogida de fruta en el Manoir de Grandouet. La casa de entramado de madera y el lagar del siglo XVII se encuentran en un valle de la primera ruta de la sidra de Francia, alrededor de Cambremer, reconocido como Site remarquable du goût (sitio excepcional del sabor). 80 vacas lecheras cuidan de los altos huertos. La tienda, en la antigua destilería, vende camembert, livarot y pont l'évêque, así como jugo de manzana, sidra AOP Pays d'Auge y sidra AOC Calvados du pays d'Auge.

Oler los aromas embriagadores en las bodegas

En la granja del Lieu Chéri en Coquainvilliers, como en la casa Roger Groult en Le Clos de la Hurvanière o en la propiedad familiar Pierre Huet, la confección del AOC Calvados del País de Auge obedece a las mismas reglas desde hace cinco generaciones. En septiembre, la sidra que fermenta desde hace un año en los toneles, es colocada en unos alambiques calentados con madera. Antes de envejecer en barricas de roble, es destilada dos veces. El olor a manzana cocida sorprende también las napias de las vacas y de los caballos.

Descansar bajo los manzanos

En pleno corazón de Cambremer, se oculta el Domaine du Coq Enchanté. En tres hectáreas de vergeles, unos columpios, una sauna en forma de tonel, una cabaña en los árboles para los masajes, un domo donde practicar el yoga conviven con un lagar y un local de destilación restaurados. Es uno de los establecimientos elegantes de la Ruta de la Sidra del País de Auge.

Buscar la fruta prohibida en la basílica de Lisieux

Destacado lugar de espiritualidad, la Basílica de Sainte-Thérèse de Lisieux es también un monumento de la historia del arte. Entre los motivos florales de su mosaico en oro y vidrio, los más curiosos encontrarán un manzano a la derecha del ábside. “En la Biblia, la fruta prohibida no es la manzana”, afirma Emmanuel Houis, el erudito director del lugar.

Perderse en un laberinto

Los Jardines del País de Auge en Cambremer existen gracias a una pareja de arboricultores especializados en los manzanos, Louis y Armelle Noppe. Entre las hojas de los viburnos y el laberinto de boj se encuentra una destilería, un lagar y un taller de destilador. Una crêpe, regada con zumo de manzana o una bebida local burbujeante, concluye la visita.

Recomendaciones y consejos:
Durante tu estancia en Normandía, no dudes en pedir consejo a los propietarios de los distintos lugares que visites sobre los mejores sitios para comer. Muchos restaurantes se centran en los productos locales y te ayudarán a descubrir las especialidades regionales del momento para saborearlas.


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