Siguiendo el itinerario de la Ruta de los Pintores de la Costa Azul

El itinerario Côte d’Azur des Peintres (Costa Azul de los Pintores) se materializa en una treintena de atriles que representan los paisajes pintados por los grandes maestros: Claude Monet, Picasso, Raymond Peynet, Pierre-Auguste Renoir, Henri Matisse, Chaïm Soutine, Raoul Dufy, Pierre Bonnard, Marc Chagall, Jean Cocteau... a su paso por Antibes Juan-Les-Pins, Cagnes-sur-Mer, Grasse, le Cannet, Saint-Paul-de-Vence, Villefranche-sur-Mer, Menton, Mougins, Cannes y Villeneuve-Loubet.

Antibes Juan-les-Pins

Ninguna ciudad de la Costa Azul ofrece encantos tan diversos y contrastados como Antibes Juan-Les-Pins. Antibes Juan-Les-Pins posee el acento y los colores de Provenza, pero también las locuras de la Costa Azul, la suntuosidad de los parques a la inglesa, el color dorado de sus playas...

Antibes Juan-Les-Pins es una ciudad de marinos y jardineros, de aficionados a Mozart y a Ray Charles, de amantes del arte. “La única de todas las ciudades de la costa que ha conservado tan perfectamente su alma”, decía Graham Greene.
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Visitas recomendadas en Antibes Juan-les-Pins

El Museo Picasso: Reabierto desde julio de 2008 en un nuevo conjunto arquitectónico, el Museo Picasso invita a descubrir una colección única de obras que Picasso realizó durante su estancia en Antibes, a partir de 1946: 23 pinturas (ripolin, carboncillo, grafito sobre fibrocemento, madera o lienzo reutilizado) y 44 dibujos. Entre las pinturas más célebres: “La alegría de vivir”, “Sátiro, fauno y centauro con tridente”, “Le Gobeur d’oursins”, “La cabra”… Esta colección se ha enriquecido, entre otras, con 77 cerámicas que Picasso realizó en el taller Madoura de Vallauris. Las más conocidas de estas piezas originales son: “Tanagra con ánfora”, “Toro de pie”, “Lechuza ovoide”, “Zancuda”, “Cóndor”, “Cabrito acostado”… El museo dedica asimismo parte de su espacio a las obras de Nicolas de Staël y una colección de arte moderno reúne a artistas pertenecientes a las grandes corrientes del siglo XX: Arman, Atlan, Balthus, Buraglio, César, Dezeuze, Ernst, Gleizes, Hans, Hartung, Klein, así como Magnelli, Music, Pagès, Picabia, Pincemin, Raysse, Spoerri y Viallat. En la terraza del Museo Picasso está expuesta de forma permanente una colección de esculturas de Germaine Richier, Joan Miró, Bernard Pagès, Anne y Patrick Poirier.
La Fundación Hans Hartung Bergman: En 1972 el pintor alemán, jefe de fila de la abstracción lírica, se instaló en Antibes con su mujer Anna-Eva Bergman en una casa y unos talleres que decidieron construir en medio de un olivar. Su arquitectura fue obra del propio pintor y los dos artistas vivieron un periodo de intensa actividad creativa hasta el final de sus vidas. Es en esta propiedad donde está hoy instalada la Fundación Hartung. Se trata de una de las mayores fundaciones de artistas del mundo, por la riqueza y la calidad de su patrimonio.

Cagnes-sur-Mer

Cagnes-sur-Mer es una localidad costera con playas de piedras de 5 km, un puertecito pesquero con una animación típica del sur y numerosas actividades náuticas. Le Haut de Cagnes, una pintoresca aldea en la cima de la colina del castillo, es el barrio más antiguo de la actual localidad de Cagnes-sur-Mer. Cerca de 800 habitantes han elegido vivir en este lugar declarado en 1948 barrio histórico y que ha sabido conservar la serenidad de la vida de un pueblo, lejos del ritmo trepidante de las grandes ciudades de la Costa Azul.

La pátina dada por el paso de los siglos, las piedras cargadas de historia, las callejuelas umbrías, estrechas y floridas, las vistas insólitas del Mediterráneo y del Mercantour: todos los elementos están reunidos para retener al visitante en busca de autenticidad. Cada verano se organiza un concurso de Boules Carrées (Bolas Cuadradas) en las escarpadas callejuelas del pueblo de Cagnes-sur-Mer. Los aficionados a las carreras de caballos podrán asimismo disfrutar en el hipódromo de la Costa Azul.
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Visitas recomendadas en Cagnes-sur-Mer

La propiedad de Renoir, un lugar cargado de inspiración: En 1908, Pierre Auguste Renoir se instaló con su familia en la Propiedad de Les Collettes en Cagnes-sur-Mer. El maestro del impresionismo cayó rendido ante el encanto del magnífico olivar. Para evitar que estos olivos seculares fueran cortados decidió comprar la propiedad y en ella pasó los últimos 11 años de su vida. Encontrará el ambiente de sus cuadros en este oasis de paz que hoy alberga el Museo Renoir. El aura del maestro sigue impregnando el lugar. Su casa y su taller han conservado la sencillez natural y la poesía a la que aspiraba. Por último, podrá imaginarse al artista sentado delante de su caballete, frente al olivar. Un paisaje de ensueño que tiene como telón de fondo la aldea medieval de Le Haut-de-Cagnes, que se alza sobre las colinas…
El Haut-de-Cagnes y el Castillo Grimaldi: Le Haut-de-Cagnes, barrio declarado de interés histórico en 1948, ha sabido conservar la serenidad de una vida de pueblo con sus piedras cargadas de historia, sus callejuelas umbrías, estrechas y floridas, y vistas insólitas del Mediterráneo y del Mercantour… Numerosos pintores enamorados de la luz mediterránea se establecieron en esta aldea pintoresca apodada “el Montmartre de la Costa Azul” y que hasta los años sesenta atrajo a celebridades del mundo del arte y del espectáculo. Dominando Le Haut-de-Cagnes, el Castillo-Museo Grimaldi, antiguo fortín construido hacia 1300 y transformado en mansión señorial hacia 1620, sirve hoy de majestuoso hogar para las colecciones del Museo Etnográfico del Olivo, para la Donación Solidor, el Museo de Arte Moderno Mediterráneo y numerosas exposiciones temporales de arte contemporáneo.

Grasse

Desde hace 200 años, Grasse ostenta el título de capital mundial de la perfumería. Lugar de innovaciones técnicas, allí se crean los perfumes de Chanel, Dior y Rochas. El mítico N° 5 de Chanel nació allí. Grasse era en su origen una rica y poderosa ciudad medieval gracias a la actividad de los curtidores y a la presencia de un obispado hasta la Revolución; la riqueza arquitectónica del centro de la localidad es notable: casas medievales, el palacio del obispo, la catedral y palacetes.

Tras haber paseado por sus encantadoras callejuelas, podrá visitar los tres museos que cuentan con el distintivo “Museos de Francia” y que ofrecen unas colecciones variadas y de gran riqueza de objetos y pinturas: son el Museo de Arte Provenzal, Villa Museo Fragonard (el pintor Jean-Honoré Fragonard, natural de la localidad, le dio una proyección cultural internacional) y el Museo de la Marina y Espacio Napoleón. Grasse reúne asimismo en su territorio numerosos campos de golf y actividades deportivas, así como destacados jardines.
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Visitas recomendadas en Grasse

El Museo Internacional de la Perfumería (MIP): En un marco arquitectónico totalmente rediseñado, el nuevo Museo Internacional de la Perfumería ha sido ampliado y restaurado para convertirse en un museo enteramente olfativo e interactivo. Dedicado a una de las actividades tradicionales francesas más prestigiosas, este museo único permite descubrir la historia y la originalidad del oficio de los fabricantes y de las grandes firmas de perfumería.
Siguiendo una cronología histórica occidental –Antigüedad, Edad Media, periodo moderno y contemporáneo- está organizado en cinco partes que representan cada una de ellas un continente y una temática contemporánea: la elegancia y el clasicismo, la magia y el dinamismo, la frivolidad y la higiene. En todas las civilizaciones, los perfumes han suscitado una increíble producción de objetos valiosos y refinados en materiales inhabituales: alabastro, loza esmaltada, cerámica, vidrio, metales trabajados…A través de unas colecciones excepcionales de objetos y de la presentación de las diferentes técnicas industriales, el museo narra la historia de los perfumes pero también de los jabones, los afeites y los cosméticos, desde hace 4.000 años.
El País de Grasse, formado por numerosos pueblos con carácter, auténticos, donde el arte de vivir es una prioridad: Auribeau-sur-Siagne, Cabris, Escragnolles, Gourdon, La Roquette-sur-Siagne, Le Bar-sur-Loup, Le Rouret, Le Tignet, Mouans-Sartoux, Mougins, Opio, Pégomas, Peymeinade, Saint-Cézaire-sur-Siagne, Saint-Vallier-de-Thiey, Spérécédès, Tourrettes-sur-Loup.
Las perfumerías de Grasse: Que proponen visitas a sus fábricas históricas pero asimismo cursillos y talleres alrededor de la temática del perfume. También permiten descubrir las técnicas de fabricación de los perfumes, de una forma instructiva y lúdica..
Los jardines privados que algunos propietarios abren al público para compartir su pasión por la jardinería y la botánica: la Villa Noailles, la Villa Fort France, La Bouscarella, etc., así como los campos de flores y la Bastide du Parfumeur (Bástida del Perfumero).

Le Cannet

Localidad climática situada en las colinas de Cannes, Le Cannet permanece fiel a un formidable pasado artístico. Grandes pintores como Pierre Bonnard o Théo Tobiasse (cuyas obras están expuestas únicamente en el interior de la capilla) han inmortalizado su ambiente. El viejo Le Cannet ha conservado el encanto de la Provenza tradicional: callejuelas en escalera, plazoletas sombreadas y palacetes de época. No hay que perderse las creaciones de los talleres de arte y artesanía, en la calle Saint-Sauveur.

Visitas recomendadas en Le Cannet

El Museo de Bonnard en Le Cannet: En 1926, tras numerosas estancias en el Mediodía, Pierre Bonnard compró en Le Cannet una pequeña casa que bautizó “Le Bosquet” y en la que se retiró en 1939 hasta su muerte. Muchos consideran que durante este periodo realizó sus más bellas creaciones: Le Cannet es a la obra de Bonnard lo que Giverny a la de Monet. La localidad de Le Cannet ha decidido aceptar el reto de crear un Museo Bonnard.

Saint-Paul-de-Vence

Frente al Mediterráneo que se refleja a sus pies, adosado a los Alpes el Sur, este pueblo medieval encaramado en las colinas y protegido por sus murallas, es sin duda uno de los más bellos que puedan existir. Estos atractivos bastarían por sí solos para explicar la fascinación que ejerce Saint-Paul. Pero también hay que añadir la actividad cultural y artística.

Una plétora de pintores, iniciadores de las escuelas del siglo XX, residieron en Saint-Paul-de-Vence: Matisse, Soutine, Chagall, Renoir, Signac, Modigliani, Dufy, pero también escritores como Gide, Giono, Cocteau, Prévert, y más tarde directores de cine y guionistas, caso de Clouzot, Cayatte o Audiard, así como estrellas francesas e internacionales como Yves Montand, Lino Ventura, Simone Signoret, Romy Schneider, Roger Moore, Tony Curtis…Estos artistas acudían sobre todo al hotel “Le Robinson” dirigido por Paul Roux (en la actualidad “La Colombe d'Or”) y a “La Pergola” y posteriormente “La Résidence”, dirigidas por Ferdinand Issert (hoy “Le Café de la Place”).
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Visitas recomendadas en Saint-Paul-de-Vence

La Fundación Maeght: el arte en plena naturaleza: Fruto de una colaboración entre varios artistas y un arquitecto, Josep Lluis Sert, la Fundación Marguerite y Aimé Maeght respira a arte por sus cuatros costados para mejor honrarlo.En medio de una naturaleza exuberante, las exposiciones se suceden siguiendo una línea que combina fuerza y libertad. Con cerca de de 9.000 obras de arte, la Fundación ofrece un panorama excepcional del arte moderno y contemporáneo. Léger, Braque y Giacometti siguen hoy inspirando el espíritu del lugar.
La Capilla de los Penitentes Blancos decorada por Folon: “Vincular mi nombre a una capilla de Saint-Paul será una declaración de amor a todas las personas que he querido en este pueblo…” explica Folon, que aceptó decorar la Capilla de los Penitentes Blancos. Fue su última obra. En 2005, el artista falleció antes de que quedara terminada. Unos maestros artesanos prosiguieron el proyecto. La capilla está hoy decorada con la imaginación poética de Folon, con un inmenso mosaico, vidrieras, pinturas y esculturas sobre la temática del don.
Marc Chagall y Saint-Paul-de-Vence: Marc Chagall se estableció en Saint-Paul EN 1966 y dejó algunas obras al pueblo que le acogió durante casi 20 años. A ver especialmente: una pintura titulada “Mi vida” y un mosaico sobre el tema de “Los amantes” en la Fundación Maeght, así como otro mosaico realizado en 1986 en el frontón de la escuela comunal a partir de un dibujo original de Marc Chagall. El artista, fallecido en 1985, está enterrado en el cementerio de Saint-Paul.

Villefranche-sur-Mer

Fundada en 1295 por Carlos II de Anjou, Villefranche-sur-Mer ha sabido conservar su encanto pintoresco a través de los siglos: los colores cálidos de las fachadas mediterráneas, las pequeña calles escarpadas con un aire pretérito, su ciudadela, así como obras poco conocidas de Cocteau, Volti o Goetz son las riquezas a descubrir en este pueblo situado a orillas de una de las más bellas ensenadas del mundo, que es también el lugar donde atracan los más prestigiosos paquebotes de crucero. Villefranche-sur-Mer es hoy el primer puerto de cruceros de Francia.
Villefranche-sur-Mer


Visitas recomendadas en Villefranche-sur-Mer

La Ciudadela: una imponente fortaleza de piedra construida para defender la ciudad vieja, ha sido restaurada y alberga cuatro museos: la Fundación Volti, que cuenta con esculturas y sanguinas de este artista; el Museo Goetz Boumeester expone obras de Goetz, por supuesto, pero también dibujos de maestros como Picasso, Miró, Hartung...; la colección Roux, en la que se pueden admirar una serie de figurillas de cerámica que representan escenas de la Edad Media y del Renacimiento (Justas, Vendimias, Bodas…) y la sala en recuerdo del 24º Batallón de Cazadores Alpinos.
La Capilla de Saint-Pierre – Capilla Cocteau: De estilo románico (siglo XIV), la Capilla de Saint-Pierre situada en el puerto, fue restaurada por Cocteau en 1956-1957. Los frescos del artista, que cubren las paredes interiores, evocan la vida del apóstol San Pedro, protector de sus amigos pescadores, pero también escenas de la vida mediterránea, en especial con “Les Demoiselles de Villefranche” (“Las señoritas de Villefranche”). Esta capilla está dedicada a la cofradía de pescadores.
La Rue Obscure (la calle oscura): Construida entre los siglos XIV y XVI, es un vestigio de un corredor de circulación que se extendía a lo largo de la muralla medieval. Cubierta en alrededor de 130 metros, servía de refugio a la población en caso de bombardeo de la ciudadela. La segunda parte fue parcialmente cubierta por los habitantes en el transcurso de los siglos, de ahí que tenga una arquitectura un tanto heterogénea. Declarada monumento histórico, hoy es una destacada atracción turística de Villefranche-sur-Mer.
El puerto Real de la Darse: Puerto natural fortificado a partir de 1388 por los duques de Saboya. En 1713, los duques de Saboya ya tenían el título de Reyes de Cerdeña, por lo que la Darse se convirtió en “Puerto Real”. A partir de 1730 empezaron las grandes obras: construcción del faro, del dique de carena, del arsenal y de la fragua. Y a partir de 1770, el presidio, la cordelería y el cuartel de los oficiales. En la actualidad, es un puerto de recreo que ha sabido conservar la herencia de su historia. Una curiosidad: seis pequeños nichos situados en las murallas servían de cocina para las galeras, ya que estaba prohibido encender fuego a bordo cuando los barcos estaban amarrados.

Menton

Situado cerca de Italia, del Principado de Mónaco y del Condado de Niza, Menton disfruta de un agradable clima subtropical que le permite prácticamente ignorar el invierno. Ciudad de arte (la primera de los Alpes Marítimos declarada Ciudad de Arte y de Historia), Menton ofrece la fantástica combinación de un mar soberano y una montaña próxima y soleada.

Paraíso de los jardines, Menton es también un escaparate incomparable de las arquitecturas que han conformado esta Riviera secreta para crear, como subrayaba el geógrafo Elysée Reclus, “la perla de Francia”. La ciudad vieja, corazón histórico, ofrece unas callejuelas medievales sombreadas. La basílica de Saint-Michel, con su “campanin” (campanario), forma con la plaza de la Conception uno de los más bellos conjuntos barrocos de la región.
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Visitas recomendadas en Menton

Jean Cocteau y Menton: El Bastión, que desde octubre de 2007 se ha convertido en el tempo de las obras mediterráneas de Jean Cocteau, está dedicado a la creación plástica del artista entre 1950 y 1963 siguiendo cada año una temática diferente. Las obras procedentes de la donación (1.441 en 2005) del coleccionista millonario Severin Wunderman serán expuestas al público en el futuro Gran Museo dedicado al Maestro (inauguración en 2010). Tampoco hay que perderse el Salón de Bodas del Ayuntamiento. Cocteau pintó en él grandes frescos en las paredes y en el techo entre 1957 y 1958.
Museo de Bellas Artes del Palacio Carnolès Instalado en la antigua residencia de verano de los príncipes de Mónaco, alberga una muy bella colección de pinturas que van del siglo XIII hasta nuestros días, así como exposiciones de artistas contemporáneos. El jardín permite asimismo descubrir, en medio de una excepcional colección de cítricos, esculturas contemporáneas.
Menton, ciudad jardín: En el siglo XIX, en Menton se crearon varios magníficos jardines. Célebres por sus plantas tropicales, son hoy uno de los símbolos de esta localidad apodada “la Perla de Francia”. A descubrir el jardín de Maria Séréna, el jardín de la Serre de la Madone, la Fontana Rosa, el Jardín de los Novelistas, el jardín botánico del Val Rahmeh, le Clos du Peyronnet, el Jardín de Colombières o el Palacio Carnolès que ostenta la más importante colección de cítricos de Europa.
Plaza de Saint-Michel: Recorrer la ciudad vieja de Menton permite realizar un viaje a través de la Historia y descubrir que el arte barroco ha engendrado aquí un conjunto notable, la plaza de Saint-Michel. En esta plaza se encuentran la basílica, corazón religioso de la comunidad, y las capillas de los Penitentes que representan a las corporaciones laicas. Una subida muy propia de un teatro, con una escalera de doble rampa, permite acceder a la Explanada. Esta Explanada, que inspiró a Raoul Dufy, ofrece un magnífico marco para el Festival de Música que se celebra cada verano.

Mougins

A partir de finales del siglo XIX, el clima y la situación de Mougins atrajeron a numerosas personalidades. La vocación turística de Mougins nació en esta época: Picasso, Cocteau, Paul Éluard, Man Ray, Brel, Piaf, Christian Dior, Yves Saint Laurent, Fernand Léger y Picabia residieron en este pueblecito construido en forma de caracol. Mougins combina en la actualidad golf, gastronomía, hostelería con encanto, arte… Numerosos cocineros con estrellas en la guía Michelín se han instalado aquí (Roger Vergé, Alain Llorca, Serge Gouloumès…) y algunos famosos han abierto establecimientos.
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Visitas recomendadas en Mougins

El Museo de la Fotografía André Villers: Este museo, situado en pleno corazón de Mougins, propone fotografías de Picasso en su mayoría realizadas por el célebre fotógrafo André Villers en las que se aprecia toda la complicidad que les unía. André Villers estuvo en el origen del vínculo entre Pablo Picasso, Mougins y la fotografía. En 1953 André Villers conoció a Pablo Picasso. El pintor mantenía unas relaciones privilegiadas con aquellos fotógrafos cuyo trabajo se basaba en un interés artístico que iba más allá de la simple fotografía documental. Robert Doisneau, Jacques Henri Lartigue y Lucien Clergue, cuya obra también está expuesta en el museo, insistieron en el interés que Picasso mostraba por la fotografía. Retratista genial, Pablo Picasso era un modelo ideal para todo fotógrafo. Más allá de Picasso, fue el mundo artístico de la época el que fue retratado a través de la mirada del fotógrafo: sus retratos de Dalí, Miró, Léger, Le Corbusier o Boulez han dado la vuelta al mundo. Practicó asimismo la llamada fotografía plástica, la abstracción, el recortado, el fotograma, el doblaje de sombras…
La gran casa de “Notre Dame de Vie: último lugar de residencia de Picasso. Mougins fue el lugar donde Picasso y Dora Maar vivieron su amor de 1936 a 1939. En 1961, el artista se mudó a la gran casa de Notre Dame de Vie con Jaqueline Roque, que se había convertido en señora de Picasso ese mismo año y que fue su compañera hasta su muerte en 1973. En la planta baja, Picasso instaló un taller de escultura y en la primera planta un almacén donde reunió la mayor parte de su colección personal.
Un pueblo dedicado a la gastronomía: Mougins cuenta con establecimientos prestigiosos como “le Moulin de Mougins” y el “Restaurante Candille”, así como locales de menos renombre pero de gran calidad que reciben a los amantes de la buena mesa en torno a una cocina gastronómica, tradicional, provenzal o de especialidades. Hay para todos los gustos y todos los bolsillos: la calidad de la cocina justifica la fama de Mougins a nivel gastronómico.

Cannes

Cannes es ante todo la capital mundial del cine. Es la ciudad del glamour y de las estrellas, de las joyas y de los yates, y de la agitación de los congresos internacionales, pero en verano ofrece también al veraneante la emoción de pisar la alfombra roja en la escalinata del palacio. Esta localidad, que desde 1946 tiene una vida cinematográfica de gran riqueza debido al Festival Internacional de Cine, goza de una notoriedad internacional. Numerosos artistas relacionados con el cine se dan cita en Cannes, pero también grandes maestros de la pintura: Jean-Gabriel Domergue y Picasso adquirieron una mansión en la Californie...
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Visitas recomendadas en Cannes

El Museo de la Castre: Situado en las colinas del viejo Cannes, en los vestigios del castillo medieval de los monjes de Lérins declarado monumento histórico, el Museo de la Castre domina el paseo de la Croisette, la bahía y las islas de Lérins. A lo largo de una serie de pequeñas salas rodeadas de jardines se exponen colecciones de arte y objetos de Oceanía, el Himalaya y las Américas, así como un importante fondo de antigüedades mediterráneas y cerámicas precolombinas.
La capilla Sainte-Anne (siglo XII) reúne un conjunto excepcional de instrumentos de música de todo el mundo (Asia, África, América y Oceanía).
La Malmaison: Lugar de exposiciones de arte contemporáneo situado en la Croisette, es uno de los centros más destacados de la actividad cultural de Cannes.
Las islas de Lérins: Sainte Marguerite y Saint Honorât . Situadas frente a la bahía de Cannes, las islas de Lérins ofrecen en un marco idílico con una naturaleza protegida una colección única que combina fauna y flora. Aquí todo invita al descubrimiento.En la isla de Sainte-Marguerite no hay que perderse el Fuerte Real, que fue la residencia de la legendaria Máscara de Hierro. En el centro del fuerte, el Museo del Mar narra este episodio y aporta información al visitante sobre la historia marítima, la fauna y la flora submarinas y los restos arqueológicos más antiguos con que cuenta la isla. A visitar asimismo la isla de Saint-Honorat, donde se encuentra la abadía de Lérins y su comunidad cisterciense.

Villeneuve-Loubet

Villeneuve-Loubet nació en el siglo XIII al pie del Castillo de Romée de Villeneuve que le dio su nombre.En su configuración actual, el pueblo data de comienzos del siglo XVI. Es un lugar que ha sabido conservar su alma, los visitantes pueden descubrir los secretos de la fortaleza de Villeneuve, conocer las anécdotas de la historia de Marina Baie des Anges o iniciarse al arte culinario visitando la casa natal del chef Escoffier...Se trata asimismo de la única Station Kid de la región de Provenza Alpes Costa Azul que ofrece actividades para toda la familia.

Visitas recomendadas en Villeneuve-Loubet

Museo Escoffier del Arte Culinario: Museo dedicado a Auguste Escoffier (1846-1935) «Rey de cocineros y cocinero de reyes», creador entre otros de la famosa "Pêche Melba" (Melocotón Melba). Instalado en la casa natal desde hace 40 años, este museo posee ocho salas de exposición sobre el universo del más ilustre de los chefs franceses: recuerdos, objetos y utensilios de cocina de la época, docuemntación, colección de menus, exposiciones temporales…
El Parque departemental de "Rives du Loup" (Orillas del lobo): Este espacio natural protegido se encuentra habilitado a lo largo del pequeño río costero que atraviesa el municipio, el Lobo. Propone un trayecto agradable en medio de una vegetación característica de los bordes de río. Recorriéndolo, comprendemos fácilmente por qué este marco bucólico, tan agradable para los paseos familiares, inspiró a numerosos pintores.


Para saber más:

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Cita en la Costa Azul