¿Qué se siente al ganar una escapada inesperada a la Costa Azul en pleno verano? Miguel, ganador del concurso “Gana tu escapada soñada a Niza”, comparte con nosotros su experiencia descubriendo la ciudad entre mar, gastronomía local y paseos por su casco antiguo.
Un viaje inesperado para cerrar el verano
Tuvimos la suerte de ganar el juego-concurso “Gana tu escapada soñada a Niza” organizado por Explore France, y, aunque al principio parecía complicado organizar el viaje (agosto es un mes muy vacacional en España), finalmente pudimos hacerlo. Y no pudo llegar en mejor momento: esta escapada terminó siendo el broche perfecto para nuestro verano.

Salimos un sábado desde Málaga y llegamos a Niza cerca de las dos de la tarde con la aerolínea Iberia Regional Air Nostrum. El vuelo fue muy agradable y, después de aterrizar, cogimos un autobús urbano para llegar al hotel. Desde el primer momento nos llamó la atención lo bien que funciona el transporte público de la ciudad.
Nos alojamos en el Hotel & Spa Westminster, situado frente al mar, en la emblemática Promenade des Anglais. Las vistas desde la habitación eran espectaculares: el azul intenso del Mediterráneo nos conquistó al instante. Después de instalarnos, salimos a pasear por las calles cercanas y por el Vieux Nice, el casco antiguo de la ciudad. Sus callejuelas llenas de vida, sus pequeñas tiendas y su ambiente animado fueron nuestra primera toma de contacto con Niza.
Niza desde las alturas
El domingo comenzamos el día desayunando en la terraza del hotel Westminster, todo un lujo frente al mar. Además, el personal fue siempre muy amable y atento.
Ese mismo día activamos nuestra French Riviera Pass durante un recorrido en el trenecito turístico. El trayecto fue espectacular, especialmente cuando subimos hasta la colina del castillo. Desde allí las vistas son impresionantes: la bahía de los Ángeles, el casco antiguo y el contraste entre las fachadas coloridas y el azul del mar.

Después continuamos descubriendo la ciudad a bordo del autobús turístico, que nos permitió conocer mejor la historia de Niza mientras disfrutábamos de algunos de sus paisajes más bonitos. Gracias a este recorrido no solo pudimos conocer mejor la historia de Niza, sino también acercarnos hasta Villefranche-sur-Mer, uno de los pueblos más bonitos de la Costa Azul, con su puerto y sus casas de colores frente al mar.
Por la tarde visitamos la catedral ortodoxa rusa de San Nicolás, un lugar realmente sorprendente que merece la pena descubrir tanto por su arquitectura exterior como por su interior.

Sabores de la cocina niçoise
Más tarde nos dimos un pequeño capricho y fuimos a tomar un cóctel en la terraza Bella Ciela, desde donde pudimos disfrutar de otras vistas de la ciudad y descansar un rato. Después regresamos al ambiente animado del casco antiguo para pasear por sus callejuelas y hacer algunas compras.
Para cenar elegimos Chez Pipo, un restaurante muy conocido en Niza donde pudimos probar varias especialidades locales: mini pan bagnat, pissaladière y varias socca, una receta típica de la región que nos encantó. La noche terminó con un delicioso helado artesanal en Azzurro, una heladería muy conocida del casco antiguo, antes de volver al hotel.
Últimas horas en la Costa Azul
El lunes volvimos a desayunar en la estupenda terraza del hotel Westminster antes de dar un último paseo por la ciudad y entrar en algunas tiendas del centro, como el centro comercial Nice Étoile. Después regresamos al hotel para preparar las maletas y dirigirnos al aeropuerto.
Nos llevamos un recuerdo maravilloso de Niza: una ciudad muy limpia, con vistas impresionantes, un casco antiguo espectacular, su famoso paseo marítimo con las icónicas sillas azules de la Promenade des Anglais y una playa de aguas cristalinas. Una escapada breve pero intensa que recordaremos durante mucho tiempo.
Miguel

Por France.fr
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