La historia de la absenta es fascinante… Muy popular en el siglo XIX, este licor se reinventa hoy en día en las formas más diversas, que podemos descubrir en las calles y destilerías de Pontarlier, en las Montañas del Jura. Sigamos los pasos de los apasionados de la que se conoce como la Hada Verde.
La absenta, flor del campo

Antes de convertirse en la bebida de su característico color verde, la absenta es una planta —Artemisia absinthium, comúnmente llamada ajenjo— de tallos largos coronados por flores amarillas. Para verla en su hábitat natural, hay que dirigirse a la Ferme de l’absinthe, en el pueblo de Les Granges-Narboz, a pocos kilómetros de Pontarlier (a una hora en coche de Besanzón). En 2001, la explotación, dedicada inicialmente a la producción lechera, tuvo la idea de recuperar el cultivo de esta planta de reputación controvertida, abandonada desde hacía casi un siglo. En el seno de esta explotación lechera, cuyo funcionamiento podrás descubrir, también se te desvelarán los secretos de este saber hacer ancestral.
Un ritual refinado

Una vez recolectada, la absenta llega a los alambiques de las destilerías. Es en estas grandes cubas de cobre donde se transforma y despliega todos sus aromas. En Pontarlier, la destilería Guy abre sus puertas para que descubras esta etapa crucial en la elaboración de un licor de aromas equilibrados. En esta destilería artesanal, la última de la región, fundada en 1890 y regentada por la misma familia desde hace cuatro generaciones, podrás admirar alambiques centenarios. A estas instituciones de antaño se suman hoy nuevos proyectos que vienen a engrosar las filas de los apasionados de la absenta. Es el caso, en particular, de la destilería Bourgeois. Anne-Sophie y Arnaud, sus fundadores, elaboran una absenta ecológica a partir de plantas cultivadas en Arçon, un pequeño pueblo cercano a Pontarlier.
El arte de la absenta

En la Maison de l’Absinthe, situada en Môtiers, a pocos kilómetros de Pontarlier, sumérgete en la fascinante historia de esta bebida legendaria. Carteles, utensilios, fuentes de absenta y otros objetos de época relatan los distintos usos que se le han dado a lo largo del tiempo a la gran absenta (Artemisia absinthium). Muy popular a principios del siglo XIX, más tarde fue acusada de causar efectos nocivos en la mente y, como consecuencia, prohibida en 1915. Su producción no se autorizó de nuevo hasta 2011. La absenta de Pontarlier obtuvo incluso, en agosto de 2019, la etiqueta de indicación geográfica (IG) para bebidas espirituosas, concedida por la Comisión Europea. En la propia Pontarlier, el museo municipal de la ciudad permite descubrir este tumultuoso pasado de la bebida.
Paseo gastronómico por Pontarlier

Orgullosos representantes del patrimonio cultural regional, los comerciantes y productores de Pontarlier se esfuerzan por poner en valor este tesoro local… Para descubrir los múltiples usos de la planta emblemática de las Montañas del Jura, basta con recorrer las tiendas de las calles de Pontarlier. En la Crèmerie Petite podrás adquirir cancoillotte con un toque de absenta, que combina la cremosidad de este queso suave con los sabores anisados. En la panadería La Charmille, durante la semana de las Absinthiades en septiembre, la absenta se cuela esta vez en deliciosos panes para despertar el paladar. Por último, en la panadería Pfaadt, este preciado brebaje se combina con el chocolate.

Por France.fr
El equipo editorial de France.fr sigue de cerca las tendencias y noticias del destino para mostrarte una Francia que innova y renueva sus tradiciones. Nuestra pasión es contar historias y descubrir los talentos que te inspirarán a explorar nuestros territorios.






