4 buenas razones para visitar el Museo de Bellas Artes de Dijon

Más grande, más moderno y tan rico como siempre, el Museo de Bellas Artes de Dijon, instalado en el Palacio de los Duques y Estados de Borgoña, completó su metamorfosis ejecutada en 2 etapas (2008-2013 y 2015-2019) y presenta un nuevo recorrido turístico que abarca más de 20 siglos de historia. France.fr te da 4 buenas razones para redescubrir esta joya borgoñona.

Un museo total

Los visitantes vienen al Museo de Bellas Artes de Dijon tanto por las colecciones del museo como por el edificio que las alberga, el Palacio de los Duques y Estados de Borgoña, uno de los monumentos más emblemáticos de Dijon. Transformado a lo largo de los siglos y a través de sus diversos usos, el palacio se compone de edificios de diferentes épocas, lo que permite exponer las obras en edificios construidos en su correspondiente periodo, dando así todo su sentido al nuevo recorrido cronológico.

Un viaje a lo largo de 20 siglos de historia

Abierto en 1799, el Museo de Bellas Artes de Dijon puede presumir de ser uno de los museos más antiguos de Francia, después del Louvre. Su colección, que incluye unas 130.000 obras de arte, le permite presentar un paisaje que abarca más de 20 siglos de historia, desde la Antigüedad hasta el siglo XXI. Dividido en ocho secuencias, el recorrido cronológico ofrece así a los visitantes un verdadero viaje a través de los tiempos.

La sala de las tumbas, la joya del palacio

Ya en el siglo XIX se venía a Dijon a visitarla: la Sala de los Guardias, donde reposan las tumbas de los duques Philippe Le Hardi y Jean Sans Peur, es la obra maestra del Museo de Bellas Artes de Dijon. Uno no sabe por dónde empezar en esta gran sala erigida por Philippe Le Bon a mediados del siglo XV, entre los monumentos funerarios que datan de finales de la Edad Media, el cortejo de plañideras y sus mantos drapeados, los retablos de madera tallada y dorada procedentes de la Chartreuse de Champmol o la imponente chimenea de estilo gótico flamígero.

En barrio de las artes

Además del Museo de Bellas Artes, todo el barrio se ha transformado. La plaza de la Libération revisitada por Jean-Michel Wilmotte, la transformación del patio del Bar en ágora cultural y gastronómica o la creación de la plaza Sainte-Chapelle que ahora permite el acceso al museo, uno se deleita paseando por las calles peatonales de este barrio de las artes repletas de anticuarios, muebles de diseño y delicias artesanales.

Cita en el Museo de Bellas Artes de Dijon, en Borgoña